Los bomberos también van al cole

VIGO

La empresa Cegalia ofrece en Salvaterra formación integral de emergencias para profesionales de toda España y también para aficionados en busca de aventuras

02 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Llamaradas en una planta de combustible, humo en un laberinto subterráneo, un edificio en el que el fuego impide salir a los residentes, todo ello, concentrado en un mismo punto. Ni se trata de un desastre ni de un plató de cine, es la planta que la empresa Cegalia tiene en Salvaterra y en la cual bomberos de toda España y Portugal ponen a prueba sus conocimientos y los mejoran.

Y es que los bomberos también van al cole. No sólo ellos, también el personal de seguridad de multitud de firmas, la Unidad Militar de Emergencias e incluso aficionados que buscan pasar un día lleno de acción y aventuras.

Las instalaciones ofrecen un amplio abanico de posibilidades, según muestra el director de formación Marcos Araújo. Una avioneta para practicar emergencias en lugares cerrados, un edificio de varias alturas para simular un rescate de una vivienda en llamas, un laberinto subterráneo de 180 metros de recorrido lleno de humo y con escombros para prevenir un fuego en una mina o una planta de combustible en el que las fugas han convertido la zona en una pared de llamas.

Supervisión profesional

Cada uno de los cursos tiene diferentes niveles y es impartido por alguno de los 20 profesionales del centro o de especialistas llegados de todas partes de España, como el de rescate en altura.

Esta supervisión es la que impide que se produzcan incidentes pese a tratarse de pruebas en las que el peligro es constante. En un contenedor de mercancías y con fuego arrasando el techo las temperaturas de más de 80 grados pueden resultar mortíferas si alguno de los participantes eleva su cuerpo mas allá de lo permitido.

En caso de que las emergencias no estén relacionadas con el fuego, Cegalia también ofrece prácticas subacuáticas en su piscina, ensayos de excarcelaciones en turismos y grandes vehículos o un plan de actuación en problemas en los que intervienen sustancias químicas peligrosas. Otra de las espectaculares simulaciones que se pueden practicar en esta planta es la de un aterrizaje con llamas y rotura de la cola.

Este avión sobre raíles también sirve para hacer prácticas a los asistentes de vuelo sobre su actuación durante alguna emergencia.

Desde 200 euros

Las prácticas para formación o perfeccionamiento de los bomberos rondan los 200 euros por persona y día, según explica Marcos Araújo, un coste bajo si se compara con el precio de los materiales que se usan en las prácticas.

El equipo de respiración son 2.200 euros, el traje de intervención 1.500 y un casco llega a los 200. Una larga lista que se encargan de amortizar las cerca de 50 personas que, en temporada normal, ocupan estas instalaciones.

Pese a esta afluencia, la falta de una legislación sobre la formación que deben tener los bomberos para empezar a trabajar provoca, según denuncian desde Cegalia, que cada parque tenga un nivel diferente en sus empleados. «Un 70% de los bomberos de España que reciben formación lo hacen aquí, aunque hay muchos que no reciben cursos ni de reciclaje», recuerda Marcos Araújo.

Además de ser escenario de grandes azañas en la lucha contra el fuego, el centro ha servido también como fondo para los calendarios que bomberos de distintas ciudades de España han realizado.