El «agroarte» desembarca en Vigo

Soledad Antón soledad.antón@lavoz.es

VIGO

Pablo Giráldez, O Pastor no es un artista muy conocido, pero domina muy bien los entresijos de la promoción. Ayer lo demostró en Vigo, donde desembarcó con una quincena de carteles en los que refleja su particular visión del mundo rural. Su llegada a la sala a bordo de un tractor, en el que también trasladó los cuadros, acaparó la atención de los viandantes, perplejos ante la presencia de tan inusual medio de locomoción en pleno centro de la ciudad.

El novedoso desembarco de su agroarte no fue más que la antesala de la puesta en escena que aguarda a los visitantes de la muestra. Una mesa cubierta con un desgastado hule plagado de manzanas, y sendos viejos bancos de madera a los lados, presiden el centro de la estancia, en la que tampoco falta una nevera estilo años 70 que, a su vez, sirve de soporte a un antiguo televisor que vomita imágenes alegóricas al campo. Unas cuantas cajas de refrescos con nombres de épocas pretéritas completan la escena, en la que los protagonistas principales, sus cuadros, apenas dejan huecos en blanco en las cuatro paredes.

Nada es superfluo, según advierte Pablo Giráldez, ya que hasta el 9 de septiembre, que es el tiempo en que permanecerá abierta la exposición, no faltarán ni el vino ni el queso de tetilla sobre la mesa cubierta con hule. Ambos productos podrán ser catados por los visitantes.

Pablo Giráldez es un artista gráfico vinculado al mundo de la música y del teatro. Ha diseñado escenografías para el Centro Dramático Galego, Teatro de Ningures, Teatro do Morcego o Tanxarina. También llevan su firma numerosas carátulas de discos, entre las que figuran producciones de Nordestinas, Malvela, Os Cempés... En su trayectoria tuvo especial repercusión su papel de ideólogo de Artelixo, una muestra de varias disciplinas artísticas con materiales de deshecho que se consolidó durante años en Redondela.

En su particular Almanaque Agrícola, del que forma parte la exposición recién inaugura da en el Centro Social Caixanova, lleva trabajando seis años. El resultado de ese trabajo, que afirma dar por cerrado, es una innovadora interpretación de los iconos del campo gallego que tan bien conoce. De hecho, ha montado su estudio en una antigua granja de pollos en una parroquia del rural redondelano.

Giráldez ha encontrado la inspiración en publicaciones fechadas en la primera mitad del siglo pasado. «Aquí todo lo que hay es de verdad. Me he limitado a hacer lo que tanto me prohibieron en el colegio, calcar del original», afirma.

La muestra se completa con un cortometraje de Cuchi Carreira, en el que se recrean los anuncios publicados en revistas agrícolas como El Cultivador moderno y La Chacra, publicaciones ambas en las que el artista encontró la inspiración para crear este imaginario. Binomios fútbol-belleza. Los jugadores de fútbol parecen tener un potente imán para la belleza y, especialmente, para las mujeres vinculadas de una u otra forma al mundo de las pasarelas y las revistas del colorín. Seguro que a todos se nos ocurren unos cuantos ejemplos. Los más llamativos siempre han estado allende el Padornelo, pero ya no.

Vladimir Manchev, el flamante delantero celeste, el mismo que ha prometido goles a mazo a partir del domingo, ha roto esa norma. La del ejemplo llamativo más allá del Padornelo, digo. Me cuentan los colegas de Deportes que habrá un antes y un después en el palco de Balaídos a partir del fichaje de Manchev. Que como su mujer, Nora, se convierta en asidua de la grada, más de uno va a obviar lo que pasa en el terreno de juego.

Por si, como a los colegas de deportes, les pica la curiosidad, les diré que sí, que Nora ha sido una de las reinas de la belleza de Bulgaria. Bueno, a la vista está. Pues bienvenida.

Y ahora un apunte sobre la reciente historia de la ciudad. La energética para más señas. Tal día como hoy hace 64 años se constituyó en Vigo la sociedad Fuerzas Eléctricas del Noroeste, S.A. Ese monstruo industrial que hoy es Fenosa empezó con un capital social de cinco millones de pesetas.