Antonio Araúxo, cabeza visible del Bloque en Gondomar y, desde ayer, alcalde, cree que la respuesta obtenida en las urnas es la forma en la que los vecinos «han compensado el trabajo de tantos años». Al igual que en el vecino Nigrán, el urbanismo fue determinante a la hora de acudir a las urnas. «Ahora nos dan la oportunidad de demostrar todo lo que dijimos durante la campaña». El hecho de no haber llegado a la investidura con un pacto cerrado con el PSOE, que sí le ofreció los votos para acceder al cargo, no parece ser una preocupación que quite el sueño a Araúxo, que considera que «el acuerdo terminará por alcanzarse más temprano que tarde». Dice que será fácil acabar entendiéndose porque, en definitiva, ese ha sido el mandato de los ciudadanos y, por la parte que le toca, está dispuesto a obedecerlo. Con todo ahora, dice, la prioridad es ponerse a trabajar. Al igual que sus colegas de Baiona y Nigrán quiere empezar por el Plan General. Lo hará desde cero y se da un plazo de año y medio para que esté aprobado. «Ese motor de Gondomar que es A Pasaxe no puede seguir parado», dijo.