Los chicos de oro

La Voz

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

Durante las dos últimas semanas no han hecho más que llegar buenas noticias desde Australia. Los participantes vigueses en los mundiales de bomberos y policías no han parado de sumar medallas. Tantas que es fácil perder la cuenta. Veintinueve en total. Seis de oro, once de plata y el resto de bronce. Por no hablar de los cuartos, quintos o sextos puestos, cuya cosecha no fue menor. Lo cierto es que nuestros chicos empezaron por dar la nota (la buena nota) en el acto inaugural gracias a la espectacular bandera que portaban y que causó la envidia de todos los equipos del mundo mundial. Ya metidos en harina, el primer día de competición demostraron que iban a por todas. Fue levantarse el telón y empezar a sumar medallas. Abrieron el medallero los chicos de triatlon con una plata por equipos, que se colgaron del cuello Rubén Viega, Victor Rodríguez y Juan Taboas, y un bronce individual del que se hizo acreedor Adrián Castiñeiras, uno de aquellos bomberos del famoso calendario, que ya nos tiene acostumbrados a estar entre los mejores y que pudo haber subido a más alto en el podium si las zapatillas no le hubieran jugado una mala pasada. Tan mala que los pies llegaron a sangrarle. Pese a todo, no pensó ni por un momento en dejar de correr, nadar o pedalear. Seguro que igual que en el caso de Adrián, detrás de cada uno de los participantes hay una historia de superación y esfuerzo. Tendremos oportunidad de conocerlas mañana de primera mano. Está previsto que la expedición al completo aterrice en Peinador a las cinco de la tarde (hora bien torera), después de superar otra prueba bien dura, las 40 horas de vuelo que Separan a Vigo de Australia. Eso sí, vía Hong-Kong y Londres. Les esperamos. No abandono los colores metálicos porque tengo que contar que el Centro Cultural Caixanova se llenó ayer de abuelos marchosos. Fue a propósito del festival que organiza el Aula da Terceira Idade, en el que tuvieron opurtunidad de explicar, en vivo y en directo, en qué emplean el tiempo en dichas aulas. La exhibición de habilidades artísticas, en muchos casos a la altura de buenos profesionales, incluyó desde teatro (tres obras a falta de una), hasta demostraciones de tai-chi, pasando por grupos folclóricos y música coral. No fue precisamente un acto breve, pero ningún chico/a de oro tenía prisa por levantarse de la butca. Los responsables de Ardentía que, según consta en su portada, es una revista de cultura marítima y fluvial, eligiron Vigo para presentar el cuarto número de la publicación que, bajo el sugerente título de O mar tamén ten mulleres, se pueden imaginar de qué va el contenido. Ningún escenario mejor que el elegido para la presentación, el Museo del Mar. Con tal motivo, allí estuvieron Carme Adán, la secretaria xeral para a Igualdade; Luis Rei, director de la revista, Lola Varela, Fernando Piñeiro, Pablo Carrera... Los presentes hicieron un ejercicio colectivo de memoria. Porque a veces se olvida que son mujeres las que ocupan alrededor del 30% de los puestos de trabajo directos en la pesca e industrias derivadas, el porcentaje más alto de toda la Unión Europea. El cuerpo principal de este cuarto número de Ardentía lo forman una docena de artículos firmados, entre otros, por Darío Xohan Cabana, Lola Varela, Carme Hermida o Esperanza Piñeiro. Se hace también un poco de historia y se recogen historias de mujeres como las de las heroínas de Salvora: Cipriana Crujeiras, Josefa Parada, María Fernández y Cipriana Oujo, o como las de Xenxa Cores o Luisa Agulla. Recordaron los presentes que Galicia será el próximo año la invitada de honor de la fiesta del mar de Brest.