Las fiestas y desfiles del Entroido todavía no finalizaron en varias localidades de la comarca

La Voz LA VOZ | VIGO

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24 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque el carnaval vigués se despidió entre sollozos el pasado miércoles, como en casi todas partes, todavían colean por ahí las sardinas más recalcitrantes que se resisten a desaparecer transformadas en rescoldos de ceniza. Por ejemplo, la Entidad Local Menor de Bembrive y los colectivos vecinales celebraron ayer su gran día de Entroido con un desfile de comparsas para el Sábado de Piñata. A partir de las 16.30 horas, las comparsas comenzaron a concentrarse para salir media hora más tarde por las calles del barrio. A pesar del desapacible tiempo, los vecinos no se desanimaron y salieron igual con ganas de divertirse. A las 20 horas enterraron al Meco y después hubo verbena con dos orquestas y se entregaron los premios a los mejores disfraces en grupo e individuales, en categorías infantil y adulto. El de Bembrive, pese a ser mucho más pequeño que el desfile que se celebra en Vigo, tiene fama porque sus participantes le echan mucha imaginación y salen con un espíritu festivo y de cachondeo que les emparenta casi con el de Cádiz. Los barrios vigueses todavía no han dicho el adiós definitivo al carnaval de este año. El Centro Cultural y Recreativo de Cabral acoge hoy a partir de las 17.30 horas lo que han denominado Festival de Entroido, gran despedida con un desfile de comparsas. Lampreas y sardinas La comarca también vive un fin de semana carnavalero quemando los últimos cartuchos. El Concello de Salvaterra do Miño celebró un sentido Enterro da Lamprea contando con un desfile de Colores, la comparsa más lujosa de Porriño y alrededores que era una asidua al desfile de Vigo al que falta desde hace un par de años. Al final, para mitigar las penas, los asistentes fueron invitados de degustar un chocolate caliente. Mexilón y xoubiñas No se quedaron atrás en O Morrazo. La villa de Cangas quemó a su Momo el miércoles, pero en Aldán estuvieron ayer jugando con fuego para dar su merecido al Mexilón. Como cada localidad toma alguno de los símbolos de la zona para hacerlos suyos, en Moaña se ha creado incluso la versión infantil: el Enterro da Xoubiña, que es la variante para niños del de la sardina, arrancó lágrimas de cocodrilo entre los apenados infantes que tendrán que jubilar sus disfraces y dejarse de guasa. Pero en Moaña la fiesta no se acaba hasta hoy mismo, ya que tendrá lugar el entierro de la sardina a partir de las 17 horas. El recorrido empezará en la Porta do Almacén y continuará bajando por la calle Ramón Cabanillas hasta la rotonda de O Pontillón y siguiendo por Concepción Arenal hasta la plaza. Ésta es una celebración multitudinaria en la villa moañesa que termina con el lanzamiento del pescado al mar y remate con batería de fuegos de artificio.