El Instituto de Metrología emitirá sus informes la semana que viene Tráfico espera reducir la siniestralidad en Beiramar más de un 50 por ciento
16 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Concello de Vigo espera poder activar los nuevos radares instalados en la ciudad antes de Navidad. Los informes pendientes del instituto de Metrología después de la calibración de las tres máquinas llegarán en los próximos días. «En cuanto los tengamos en nuestro poder -comentó el concejal de Tráfico, Antonio Coello- los radares comenzarán a funcionar». Los portavoces municipales esperan que su efecto disuasorio sea suficiente para reducir de forma drástica la siniestralidad en cualquiera de los puntos negros donde han sido colocadas las nueve cabinas por las que rotarán los dispositivos. Los técnicos han calculado que su eficacia podría reducir a muy corto plazo hasta un 50% la siniestralidad en zonas como Beiramar, donde la velocidad actual de pasada en el interior del túnel (más de 70 kilómetros por hora) provoca más de un incidente diario. Los radares se irán situando indistintamente por las cabinas en función de la intensidad del tráfico o la hora del día. De esta forma los conductores nunca tendrán forma de saber a su paso por estas zonas si la máquina está activada. Tres recipientes están fijos en el túnel entre Areal y Beiramar (una cabina emplazada a la altura de la paellera, otra en Guixar y la última en O Berbés). En el primer cinturón de circunvalación se ha ubicado otra, a la salida de la carretera en Bouzas. Tienen también este tipo de máquinas la Avenida de Europa, la avenida de Samil (a la altura del McDonalds) y en la avenida de Beiramar. Hasta ahora, estos equipamientos han precisado de una inversión próxima a los 385.000 euros, que se han logrado a partir de un convenio suscrito con la Dirección General de Tráfico. Durante todo el año 2007, el Gobierno central ha distribuido por toda España un total de 500 radares fijos en ciudades o carreteras donde hasta el momento no había. El Concello no descarta, en función del rendimiento de estas instalaciones, diseñar otras en más áreas críticas para el tráfico. Además, el departamento municipal mantiene operativo el coche camuflado (radar móvil) con el que viene operando habitualmente. Las reducciones de velocidad en los municipios que ya aplican este tipo de medidas, así como en los países europeos donde funcionan los radares continuos han llegado al 25%. Este significativo descenso podría aminorar de manera sensible el número de accidentes en las calles. Sólo en el último año, la policía local contabilizó un total de 4.000 siniestros en las calles de Vigo con algún tipo de heridos. En el ejercicio del 2005 fallecieron en las calles de la ciudad catorce personas. Los atropellos son otra de las principales preocupaciones.