Malos tiempos para la nostalgia

VIGO

Crónica | Música

13 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Gira de los Cien Años con la que Estrella Galicia celebra su siglo de existencia aprovechando para promocionarse sin piedad con el espectador, fue, en la noche del sábado, el último de los conciertos estivales en el auditorio de Castrelos, que para un vigués es como si se hubiera acabado el verano. El festival itinerante preparó para Vigo un supuesto repaso a los míticos años de la Movida, pero la actualidad le ganó la partida a la nostalgia. Alberto Comesaña, ex-Semen Up, comenzó la noche con una mirada hacia atrás, a su efímera etapa de seductor, al abrir el concierto con Lo estás haciendo muy bien , uno de los temas con los que forjó la leyenda de sexyboy del escenario regional que luego fue destrozando con sus alianzas en espectáculos institucionales y shows en la tele gallega. El guiño a Semen Up fue orgásmicamente breve y en seguida dio paso a su proyecto más rentable, tanto para refrescar sus éxitos creados con Cristina del Valle, -que no son pocos y que el público disfrutó al volver a cantarlos-, como para presentar a Yolanda Yone, clon vocal de la anterior y nueva partenaire en el dúo que ahora se hace llamar Nuevas Amistades. Después llegó Cómplices, o mejor dicho, Teo Cardalda, aunque se empeñe en que la nunca perceptible voz de María Monsonís es fundamental para el éxito del dúo en el que sólo canta uno. Cardalda, musicalmente diabético por exceso de azúcar, empezó el recital con melodías bucólicogalaicas, cantó lo más conocido de su repertorio e imprimió caña a algunos de sus románticos temas. Después llegó, acompañado por La banda del Imperio, un sorprendente chaval llamado Miguel Hidalgo y apodado «50%», que canta tan mal, aunque baila con tanta gracia y ausencia de ridículo, que lo tiene todo para triunfar. Ya tenemos nuevo Koala. Pero el que se hizo por completo con el público fue Xoel López (Deluxe), que de lánguido sólo tiene el aspecto y en escena crece más que su melena. Y de sorpresa, bajo la gorra, Juan Aguirre (Amaral) a la guitarra. El recuerdo a Golpes Bajos y Siniestro quedó ya demasiado lejos, demasiado tarde, demasiados años para ponerse tristes con la morriña.