Nunca ha sido un gran negocio y, ahora, menos. Los libreros calculan que las ventas han caído en la presente edición entre el 5 y 10% con respecto a las anteriores
02 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El libro antiguo y de ocasión no es ajeno a la presión de un concienzudo rival que día a día incrementa sus filas con nuevos adeptos. Se trata de las nuevas tecnologías y de las tele-redes. Ambas no se lo ponen nada fácil al cada vez más denostado libro y, en general, a los medios impresos. Ésta parece ser una de las razones por las que la Feria del libro antiguo y de ocasión pierde popularidad entre los más jóvenes edición tras edición, según aseguran los libreros. Televisión, ordenadores y, en general la cultura de la imagen, no sería el único factor en la pérdida de clientes como comenta José María Alonso, de la librería Maxtor. «Se nos van muriendo los pocos bibliófilos que quedan por una cuestión biológica, de edad y los que quedan puede ser que no dispongan de suficiente efectivo. Al fin y al cabo todos tenemos algún agujero o hipoteca que pagar. El libro nunca fue un gran negocio», explica. Trece librerías En esta decimoquinta edición de la Feria del libro antiguo se dan cita trece librerías de puntos muy diversos de la geografía española y no dudan en asegurar una caída de ventas con relación a años anteriores, que ya cifran entre el cinco y el diez por ciento en lo que va de semana aunque confían en recuperarlas antes de la clausura el 13 de agosto. El perfil del público asiduo a este tipo de eventos es de ambos sexos, entre treinta a setenta años, aunque son las mujeres, las que, una vez vista la oferta, más se deciden a efectuar la compra, según palabras de Héctor Torres, de la librería Torres de Valencia. La plaza de Compostela se llena de curiosos los fines de semana para dejarse sorprender con los más de 75.000 ejemplares puestos a la venta entre los que se encuentran no sólo libros descatalogados, de ocasión, de segunda mano o reliquias de la literatura universal sino también carteles publicitarios, ideológicos o tauromaquia, cartas profesionales y sectoriales, tratados y postales para la memoria.