CONTRAPUNTO
11 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LO HAN conseguido. Nos han arrinconado del todo. Los pilotos han acabado de tapiar la celda. Vigo y Galicia están solos, abandonados, encarcelados en su periferia, limitados por quienes han decidido que no seamos más que la esquina noroeste, una panda de protestones irredentos sin más opción que vivir con el culo pegado al mar. Nos colocan de nuevo en el final de la tierra, más lejos aún de Madrid, ciudad que, guste o no, nos resulta imprescindible (dos de cada tres vigueses utilizan Barajas para conectar con el mundo). Los pilotos lo saben, pero nos arrinconan. Lo hacen para llenarse la billetera, conscientes de que en sitios como Vigo sin Iberia somos poco: con el AVE volando por otros pagos y las aerolíneas mirando a otro lado, somos una ciudad inconexa. Y eso habla mal de quienes nos gestionan, que han permitido que el pulmón de Galicia viva ajeno al mundo, sin más horizonte que una autovía interminable y sin más oxígeno que el que nosotros mismos generamos, condenados a la atrofia: arrinconados.