En la Universidad de Vigo se examinan 3.735 alumnos este curso, un 2% menos que el pasado El número de estudiantes que hacen la prueba es un 52% más bajo que en 1997
01 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La selectividad sigue perdiendo clientes. En la Universidad de Vigo confiaban en que este año se truncase la racha negativa, pero los datos facilitados ayer a La Voz por la Comisión Interuniversitaria de Galicia arrojan un nuevo jarro de agua fría sobre las expectativas de matriculación del próximo curso. Por décimo año consecutivo, la cifra de alumnos inscritos para el exámen preuniversitario cae en Galicia. Y el desplome acumulado empieza a ser alarmante: hace un decenio, en 1997, un total de 14.070 estudiantes ponían a bolígrafo sus conocimientos antes de entrar en las universidades gallegas, mientras que en este junio esa cifra será un 52% más reducida, con 9.299 matriculados. Y Vigo y sus dos campus adscritos (Pontevedra y Ourense) no escapan a esa tendencia. En las dos provincias del sur de Galicia, que son las que dependen de la Universidad de Vigo, se examinarán apenas 3.735 alumnos, un 2% menos que en el 2005, cuando hicieron la prueba 3.811 jóvenes, y un 5% menos que en el 2004, la última vez que se rondaron los 4.000 alumnos. Pese a todo, en la Comisión Interuniversitaria de Galicia explican que aún podría producirse un cambio de tendencia este mismo año, cuando se incorporen a la estadística los estudiantes procedentes de la Escuela para Adultos. Aunque en la comisión consideran poco probable este vuelco, dado el escaso número de matriculaciones que se producen por esa vía. Si se confirma la caída, se verán frustradas las esperanzas de los dirigentes de la Universidad, entre los que destaca el propio rector, Domingo Docampo, que hace unas semanas creía posible batir el récord de matriculados en selectividad este año. Crisis demográfica No será así, sobre todo por el retroceso que se ha producido en el campus de Pontevedra, donde harán selectividad 824 alumnos, un 7,6% menos que hace un año. Ourense, por su parte, se mantiene ligeramente por encima de los 900, mientras que Vigo vuelve a quedarse en puertas de los 2.000, con 1.879 chavales inscritos para el examen que cierra el Bachillerato. Entre las razones que explican este imparable descenso del alumnado destaca sin duda la crisis de natalidad que persigue a Galicia desde hace 25 años. Aunque no es el único motivo. En la Universidad de Vigo son conscientes de que la reorientación de un gran número de alumnos hacia especialidades de Formación Profesional les ha hecho perder fuelle. Ahora tendrán la oportunidad de levantar el vuelo con el rediseño del mapa de títulos. En Vigo se abordará en los próximos meses, con el objetivo de adaptar la enseñanza superior al modelo europeo y a las necesidades reales de la sociedad.