Desenchufados

VIGO

LA BANDA sonora del rural vigués suena diferente, e incluso a veces, como este fin de semana, no suena ni si quiera en versión «unplugged». Desenchufados o con una corriente eléctrica como la de principios del XX, los habitantes del extrarradio continúan su vida acumulando tantos años de olvido que su historia se sigue contando según se enganchan a los hitos del porvenir. La llegada del agua corriente; el alcantarillado; la recogida diaria de la basura (salvo los domingos, todavía); el día que reparte el cartero; el desconocido gas natural, salvo que se viva junto a la carretera; el cable y el ADSL, ciencia ficción, como soñar con tener algún día un suministro eléctrico normal, sin caídas en la tensión y sin apagones, que no sirven más que para echar a volar la imaginación y para que la operadora de Fenosa del teléfono 900 pueda llenar su informe de incidencias. Somos los desenchufados, pero quizás por ello tenemos un sonido más limpio.