La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, compromete su remate en el 2009 El Gobierno negociará con Portugal la mejora de la línea actual con Oporto
30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a es oficial. El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad una resolución para impulsar la alta velocidad en el tramo español de la línea Vigo-Oporto. El Gobierno deberá continuar con las obras previstas hasta la frontera en Tui. El acuerdo, promovido por nacionalistas y socialistas en la comisión de Fomento, viene a ratificar el proyecto de la salida sur independientemente de los retrasos que adopte el Gobierno portugués en su territorio. Los diputados del BNG Francisco Rodríguez y Olaia Fernández Davila presentaron una proposición no de ley y acabaron pactando una transaccional con Antón Louro, del PSOE. En primer lugar se acordó instar al Ejecutivo española a negociar con su hómologo portugués la continuidad y mejora de la línea actual Vigo-Oporto. La idea es mejorar los servicios que se prestan en estos momentos, aumentando las frecuencias y acortando los tiempos de viaje. La compañía Combios de Portugal tenía previsto anular el servicio entre Vigo y Valença apelando a la rentabilidad. Prioridades La de ayer fue una mañana especialmente fructífera para los intereses ferroviarios de Vigo en las Cortes. La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, se comprometió en el Senado a acabar en el año 2009 las obras entre la ciudad olívica y Tui. Los plazos correspondientes al tramo que va de Valença do Miño a Oporto depedenderán de la conclusión del estudio de viabilidad económica y financiera que ha encargado el Gobierno luso, según explicó. Al ser preguntada por el nacionalista Jorquera por la reciente cumbre hispano-lusa en Évora, la ministra aseguró su valoración era «francamente positiva» y que el Gobierno va a cumplir lo prometido. El senador del Bloque dijo no compartir el optimismo de Álvarez y pidió, infructuosamente, que España no vea como prioritaria la conexión Lisboa-Madrid frente a la de Vigo-Oporto, eje de una eurorregión de seis millones de habitantes para los que está en juego el 1,5% del PIB. Francisco Jorquera expuso que los datos de tráfico demuestran que, de toda la frontera entre ambos países, la relación más intensa se da en Galicia. El 43% de los movimientos en los pasos fronterizos corresponden a esta comunidad. No así en cuanto al ferrocarril por sus bajas prestaciones.