De velas, veleros y buques

La Voz

VIGO

MIGUEL RIOPA

La Mirilla

02 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Parece que Vigo le empieza a coger el gusto a eso de las regatas y el turismo náutico. A poco menos de dos meses para la gran cita, se perfila ya una nueva ocasión para sacar el vestido de marinerito de la comunión. El Desafío Atlántico de Grandes Veleros, más conocido por su antiguo nombre Cutty Sark, vuelve a la ciudad como el hijo pródigo del turrón, sólo que se ha hecho esperar. Y se seguirá haciendo más de rogar porque entre colocar los bártulos de la vuelta al «conce» y revisar la agenda la cosa está aún sin firmar. Claro que para capear las preguntas quedaba en la ciudad Alberto Durán, consignatario del puerto y gerente de viajes Duran, que además, en sus ratos libres se preocupa porque a la ciudad lleguen los turistas, incluso cuando no hay donde aparcar los autobuses y el Casco Vello está que se cae. En unos días, en cuanto llegue el contrato, la cosa se podrá dar por zanjada. La tan sonada cita saldrá de aquí en abril o mayo de 2009, que aunque parezca lo contrario, tampoco queda tanto, cuatro añitos de nada. En total vendrán entre 60 u 80 barcos, doce de ellos de gran tamaño, y se quedarán durante cuatro días. Aunque el recorrido está sin confirmar se prevé que desde la ciudad se dirija a las Bermudas, con posibilidad de hacer una escala más en la península. En concreto esta paradita se haría en las islas Canarias. Desde las Bermudas llegaría a Estados Unidos, aunque también realizaría alguna parada en Canadá. Como punto de encuentro para el regreso figura el puerto de Belfast, en el norte de Irlanda. Allí se prevé atracar para finalizar la edición. Esta sería ya la tercera vez que la ciudad forma parte del itinerario de la Cutty Sark. Ya en el 82 y en el 98 todos los impresionantes barcos estuvieron por aquí. En su primera escala, un miércoles 12 de agosto, llegaron 88 veleros procedentes de 18 países distintos. La expectación entre los vigueses y visitantes, que no fue «chica», no se puede comparar con la que se produjo en 1998, donde el puerto se abarrotó de curiosos y apasionados por la náutica. Todo esto unido a los 3.000 tripulantes que desembarcaron y pudieron disfrutar de la ciudad. Más o menos la misma cifra que se prevé para esta nueva edición en la ciudad, donde se baraja que irán a bordo de los barcos unas 4.000 personas. Hablando de gente, se calcula que la expectación para estos grandes veleros será similar a la generada por la Volvo. Según la alcaldesa entre medio o un millón de personas podrían venir a visitar Vigo, junto a ello habría que sumar la repercusión mediática y publicitaria de la ciudad. Para gestionar todo eso se creará un comité organizativo compuesto por gente del Concello, entre otros, para empezar ya con los preparativos. El lado positivo es el camino ya queda medio andado tras recibir la vuelta al mundo de vela. Vamos, que con un poco de suerte no hay que volver a poner la ciudad patas arriba justo cuando vengan los turistas a visitar la ciudad en pleno agosto, como mucho cambiar las flores y palmeras que se hayan puesto mustias o que hayan robado. Además, para entonces ya habrá más cabida en los aparcamientos y estarán finalizadas las obras del centro comercial en A Laxe, lo que aumentará las plazas de parking. Junto a la firmita para que se venga la Cutty Sark también hay más condiciones que la ciudad debe cumplir si quiere que se venga la regata. En concreto la suma 120.000 euros, que se le deberán abonar a la organización. Además, hay que crear una programación para que se entretengan todos los que visiten la zona. Algo variadito pasando desde temas culturales a los deportivos o de ocio. Y para rematar, 25 pasajes para jóvenes de la ciudad. Este último requisito, que financiaría el Ayuntamiento, otorgaría a estos chicos y chicas la oportunidad de hacer el recorrido de la regata en alguno de los veleros que participen. Para dejar atados todos estos asuntillos se utilizará la reunión de la asociación de miembros de la vela, que se celebrará en A Coruña próximamente. La misma ciudad que tiene muchas posibilidades de acoger el próximo año la Cutty Sark, que cumpliría su cincuenta aniversario en territorio gallego. De este modo, podría recuperar la iniciativa que perdió en esta ocasión, junto con Gijón, Santander o Bilbao, en detrimento de Vigo. Y navegando navegando, la Volvo está ya a la vuelta de la esquina. Las primeras citas ya se empiezan a apuntar en la agenda, que si un barco sueco, que si otro de la armada noruega... que al final va a estar esto a rebosar. Alberto Durán, que estuvo intentando encontrarle habitación a uno de los embajadores que nos visitarán, comentó que está todo al completo. Y eso que entre todas las Rías Baixas hay más de 20.000 plazas hoteleras, pero ni con esas. Los de tres, cuatro y cinco estrellas ya tienen los libros de visitas llenos durante los días de la cita deportiva. Así que, cuidado con asomarse por la ciudad durante la segunda quincena de noviembre, que la broma les puede salir cara a todos los que necesiten una cama. Y es que algunos aprovechados han incrementado sus precios en un 200%, por aquello de hacer el agosto en pleno invierno, que nunca viene mal llenar la caja en esa época.