Comprender la arquitectura

| PABLOS |

VIGO

SI autoridad fuésemos, que no lo somos, y en concreto en ámbito relacionado con la educación, desde la infantil a la de adultos, decretaríamos como obligatoria la visita a la exposición «Grandeárea de aportación á Arquitectura», que el Colegio profesional del ramo y el Concello ofrecen en la Casa das Artes, ya que constituye un paseo didáctico, en el mejor sentido de la expresión, por una selección de la mejor arquitectura contemporánea. Y es que la arquitectura, como el urbanismo, su complemento imprescindible -o acaso la primera respecto del segundo, ya que es una interacción indisoluble- debería interesarnos a todos. Y enseñarse en las escuelas, no sólo en las facultades de la disciplina, como debería hacerse con la Constitución. Así, todo españolito tendría nociones de qué es vivir y convivir, y cómo se logra armómicamente, y cuáles son sus derechos y obligaciones respecto a los demás, y de éstos para con él. Hace muchos años que en Finlandia, los niños sabían quién era su gran arquitecto Alvar Aalto, y acaso los alemanes qué fue la Bauhaus y quién Walter Gropius. Naturalmente, y como consecuencia de ello, sus ciudades son más habitables que las nuestras, y sus casas más racionales y funcionales que muchas de las que por aquí nos horrorizan. Cuando adquirimos un traje, que usaremos poco tiempo, elegimos color, tela, hechura. Más estrictos somos en el coche, con marca, potencia, seguridad, etc., y lo sustituiremos al cabo de pocos años. En cambio, cuando adquirimos una vivienda, que suele ser para todala vida, no nos interesa sino el precio, el tamaño y acaso, la situación. Todo lo demás, incluido el arquitecto diseñador, lo ignoramos alegremente. Pues bien, consecuencia de esta actitud es Vigo en general, algunas o muchas de sus calles en particular -Romil, Torrecedeira, Menéndez Pelayo y suma y sigue- y la mayoría de sus edificios desde medio siglo atrás hasta el presente, salvo muy precisas excepciones, que todos deberíamos conocer. Aprendamos, pues, a gozar de la arquitectura. Es necesario.