Reportaje | Presentación en directo Bernardo Vázquez, ex líder de The Refrescos, vuelve a a la música con un nuevo grupo
10 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El vigués Bernardo Vázquez creó a finales de los 80 el grupo The Refrescos, una banda que murió de éxito con una sola canción, la veraniega Aquí no hay playa , aquel antihimno a Madrid que, paradojas, es la ciudad donde el músico reside desde hace casi veinte años. La agonía de The Refrescos fue lenta, pero no dolorosa, ya que editaron cinco discos en total y se pasaron varios años tocando por toda España. Hace siete, al cantante y compositor le dio el bajón y decidió abandonar: «lo dejé un poco harto de esta vida de cómicos ambulantes, de aquí para allá, conociendo a gente que sabes que nunca más vas a volver a ver...». En este tiempo, Bernardo, que es periodista con título universitario por la Complutense, ha trabajado en diversos medios de comunicación, en Canal Plus y en Disney Channel, colabora con varias revistas, ha compuesto música por ordenador para Canal Metro, etc. Ahora es profesor de Realización Multimedia en el CEU, la universidad privada madrileña, pero no ha perdido el contacto con el mundo artístico y continúa aprendiendo, por ejemplo, arte dramático, estudiando teatro en la Escuela de Cristina Rota. Pero la música vuelve a arrastrarle. El año pasado, meditando en la playa de Patos, como suele hacer siempre en agosto (veranear, no meditar), sintió la llamada, o como él explica, «me entró el síndrome Miguel Ríos», que se resume en unas ganas locas por volver a la farándula. Así se gestó Control + Z (como la combinación de signos del teclado del ordenador que sirve para enmendar un error dando un paso atrás). La nueva banda del ex-Refrescos empezó a ensayar en septiembre del año pasado y dieron sus primeros conciertos en enero de este año. La sala Moby Dick acogió su debut. En febrero grabaron sus primeros cinco temas y ahora se dedican a rodar el grupo, sin presiones ni estrés, en actuaciones que les apetezcan para, a partir de este otoño, ponerse en serio a trabajar en este nuevo proyecto que llena de ilusión al vigués.