La presidenta del Parlamento de Galicia, Dolores Villarino, debutó con su nuevo cargo Personalidades del mundo político y empresarial se dieron cita en Castrelos
22 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La celebración del Día de Galicia, adelantada en Vigo para ayer, constituyó un acontecimiento político y social, pero sobre todo, un día de estrenos. La nueva presidenta del Parlamento Gallego, Dolores Villarino, tuvo ocasión de inaugurar el cargo en su ciudad, algo que le permitió observar la ceremonia desde otra perspectiva muy distinta a aquella municipal de tantos años, o a la más reciente de diputada. «Vivo este día con más intensidad porque represento la voluntad de todos los ciudadanos», explicó al margen del acto oficial. Otra que también acudió por primera vez al acto como portavoz del grupo municipal socialista fue María Xosé Porteiro, mientras que Manel Gallego lo hacía como diputado y Gonzalo Caballero permanecía en la retaguardia, a la espera de tomar la alternativa de Ventura Pérez Mariño en la corporación. Entre la clase política, además de los distintos grupos municipales con sus mejores galas, se encontraba el delegado del Estado en la Zona Franca, Francisco López Peña quien, por cierto, desapareció de un plumazo, y su antecesor en el cargo, Pablo Egerique. También hizo acto de presencia el diputado Carlos Mantilla. La representación más nutrida le correspondió al mundo empresarial con el presidente de la Confederación Provincial, José Manuel Fernández Alvariño, el del Club Financiero, Juan Ramón Güel y el de la Cámara de Comercio, José García Costas, entre otros muchos. El adelanto de la celebración propició una mayor asistencia de invitados y, como consecuencia, un gran atasco de tráfico y de aparcamiento en el parque de Castrelos, donde tuvo lugar el acto, y en sus inmediaciones. Autores La elaboración del bando corrió a cargo de Yolanda Vázquez, presentadora de Antena 3 TV. En años anteriores lo hicieron Carlos Núñez, Isaac Díaz Pardo y Manuel Forcadela. La pregonera se refirió a la celebración «que xurde precisamente na emigración, no corazón das xentes que seguían vivindo Galicia mesmo alén do mar». En otro apartado de su intervención destacó que «é momento de mirarnos cara ó pasado para recuperarnos, de xeito renovado, unha identidade soterrada baixo o manto do progreso indiscriminado». Uno de los instantes más curiosos del acto tuvo lugar en el momento en el que la banda de la federación de vecinos, Moxenas Musical Galego, interpretaba el himno gallego. En estas lides quedó patente que todavía queda mucho que aprender. Mientras que, algunos aprovechaban para mostrar sus dotes interpretativas, otros muchos como José Manuel Figueroa, se limitaban a sesear, mientras que Lucia Molares no se andaba con disimulos y optaba por no abrir la boca en una actitud más íntima. Xabier Toba aprovechaba inquieto para echar un vistazo al móvil. El momento más distendido llegó, como suele suceder en este tipo de eventos, con la degustación de los pinchos y el vino. Fue entonces cuando llegaron los saludos informales y se cruzaron las bromas. La tensión queda para los estrados.