Cuando el género era otra cosa

VIGO

Reportaje | La transformación del comercio El establecimiento Las Tres BBB, el más antiguo que queda en Vigo, es el icono de una época en la que floreció la confección y la venta de moda en grandes almacenes

19 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Esperaba encontrarme con Mercedes en Las Tres BBB, pero ni ella, ni su marido, Antonio Alcántara, se dejaron ver por «la tienda más antigua que queda en Vigo», según asegura Manuel Ferro, su responsable actual y heredero de la saga ourensana de los Ferro, que se hicieron con el establecimiento en los años 30, tras la escisión de la sociedad fundada por los Gómez, de Zamora, a principios del siglo pasado, es decir, aproximadamente en el año 1900. Las Tres BBB resiste el paso del tiempo en el número 7 de la calle Policarpo Sanz. De hecho, si no fuera que el goteo de gente es bastante más cosntante de lo esperado, es como si se hubiera parado el reloj en el museo de las confecciones donde todavía hay buen género y pantalones rok y wrangler que conviven con trajes de ceremonia buenos, bonitos y baratos para bodas, bautizos y comuniones, para señora, niño y caballero. Ferro es un hombre acostumbrado a tratar con el público. «Esto es comercio de mostrador, del que ya no queda», cuenta el profesional que lleva 30 años trabajando en un local que fue el último grito del ramo, en competencia con La Villa de París o Maison Blanc. En las paredes del local donde se inventó el comercio moderno, entre estampas y posters del Cristo de la Victoria, cuelgan anuncios históricos como antiguos reclamos de Lois y Lee o el cartel de Laguna, de Bilbao, «los primeros que vendieron en España vaqueros, con triple costura, como los clásicos», explica. Entre el mobiliario hay joyas rescatadas del pasado comercial vigués, como una de las viejas cajas de cobro que había de los almacenes Alfredo Romero, hoy Cortefiel. La tienda de cuatro plantas es un baúl de recuerdos con probadores de los que puede salir Doris Day de un momento a otro: «El 80% son clientes fijos», cuenta Ferro que asegura que Las Tres BBB tiene para rato, aunque el edificio lo compró hace unos años «un conocido personaje».