CRÓNICA | El presidente del PP busca el voto vigués El líder de los populares repite paseo por el Príncipe en menos de diez días buscando más acercamiento con la ciudadanía y sustituyendo a un inédito Fraga, quien todavía debuta hoy en Vigo en campaña
13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.A la tercera fue la vencida. Mariano Rajoy sintió ayer la cercanía de ciudadanos simpatizantes de su causa después de haberlo intentado sin excesivo éxito otras dos veces en Vigo en lo que va de campaña. Repitió paseo en menos de diez días por la calle del Príncipe, pero esta vez sin manifestaciones que apurasen su marcha y sin citas sectoriales que acotasen su agenda, estiró todo lo que pudo las manos, se fundió en abrazos, compitió en entregar propaganda con otros repartidores callejeros y pidió apoyo a quien se le acercaba, hasta incluso hacerlo a veces por confusión a parte de su séquito. Sin alcaldesa, hasta casi acabado el paseo, y sin vicepresidente y cabeza de lista a su lado -que por cierto, se enteró tarde de la gira de su jefe y dejó por ello algún recado alterado- Rajoy (sin corbata) se sintió más libre y protagonista para reclamar el voto para un Fraga, que todavía no ha debutado en campaña en la mayor ciudad de Galicia. Lo hará hoy ante el empresariado del Club Financiero de Vigo, pero rompiendo una tradición de todos los invitados de dicho foro. El gabinete del candidato a renovar el liderato en la Xunta ya ha advertido que no se someterá al interrogatorio de la prensa, y eso que está en campaña. Rajoy sí lo hizo ayer para responder a las preguntas de los enviados especiales de Cataluña sobre Carod-Rovira, a los de Madrid sobre los presupuestos de la UE y a los de aquí, sobre lo que toca, la campaña. Arenas, relajado Su visible preocupación por cómo van las encuestas, por lo que se juega en el envite y por sumar hasta el último voto, contrastó con un aire mucho más ausente de su acompañante, el ex ministro Javier Arenas, al que a muchos sonaba pero no tenían claro de qué. Por el camino, a Rajoy se le apareció parte del pasado de su partido. Eugenio Pernas y Enma González Bermello aceptaron la publicidad y en el primer caso hasta un abrazo del actual poseedor del bastón de mando en el PP, al que unas entregadas señoras vieron esta vez «muy delgado».