Crónica | Desarrollo de las parroquias El presidente de la Diputación y el alcalde de Baiona firmaron ayer el convenio para continuar las obras de la Casa de la Cultura de Medialdea, paralizadas desde 1999
29 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los vecinos de Belesar están satisfechos porque por fin se va a poner la segunda piedra de su centro cultural. Esperan que después de la segunda se ponga la tercera y así hasta completar todo el edificio que algún día dará cobijo a su banda, la escuela de música y las corales. El proyecto estaba paralizado desde que el PP perdió las elecciones municipales del año 99 -la primera piedra la puso Manuel Vilar días antes de aquellos comicios- y ha tardado en desbloquearse lo que Almuiña en recuperar la alcaldía para este partido político. Rafael Louzán, acudió ayer al Consistorio para firmar el convenio para hacer posible esta obra que los vecinos llevan esperando más de seis años. Fue la primera vez que pisó el Concello baionés y es que desde que el PP perdió el bastón de mando en Baiona tampoco ningún presidente de la Diputación se acercó por la Casa Consistorial. Ni con Benigno Rodríguez Quintas, ni, más recientemente, con Luis Carlos de la Peña. Ahora no sólo viene, sino que además considera que este municipio merece un trato especial de parte de la Diputación. Louzán fue recibido por su hombre fuerte en Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, y se ahorró el mal trago de tener que saludar a Manuel Vilar, que estaba de viaje. Los socialistas no quisieron contemplar el acto y esperaron fuera en señal de protesta. Piensan que la paralización de la obra fue intencionada para que el PSOE no pudiera adjudicarse el mérito de haber sacado adelante un proyecto, por humilde que sea, en una pequeña parroquia rural. Larga espera Los vecinos han esperado seis años para que se haga realidad una iniciativa que supone una aportación de la Diputación de tan sólo 70.000 euros y de 80.000 por parte del Concello. De este modo, dejarán de realizar sus ensayos en unos locales prestados y en unas condiciones paupérrimas. Ayer celebraron la próxima licitación de las obras con un breve concierto en la Capilla de la Misericordia. Ahora confían en que las obras no se ralenticen, no vaya a ser que el PP pierda de nuevo la alcaldía y tengan que esperar otros seis años o más para que este proyecto se haga realidad.