La trifulca y los ataques personales oscurecen el debate sobre el PGOM

La Voz D. PÉREZ | VIGO

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CAPOTILLO

La alcaldesa advierte que no consentirá que Vigo se haga famosa por situaciones violentas Castrillo achaca una actitud protofascita a Mariño y Toba critica un trabajo de Ruiz como abogado

30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a trifulca que se vivió ayer en el pleno y las posteriores acusaciones políticas relegaron a un segundo plano el debate sobre el Plan General. Las argumentaciones a favor y contra el documento municipal de mayor calado quedaron oscurecidas por los gritos vecinales contra lo que consideran «especulación» y por los duros ataques personales de algunos concejales. La alcaldesa, molesta con la imagen de violencia que se proyectó ayer de la ciudad a nivel nacional, aseguró que no está dispuesta a consentir que se vuelva a «tiempos pasados» y que Vigo se haga famosa por estas situaciones. «Llegaré a las últimas consecuencias», advirtió Corina Porro sobre la denuncia presentada en el juzgado contra siete vecinos identificados por la policía. PP, BNG y Partido Galeguista coincidieron en responsabilizar a los socialistas de la algarada y le reprocharon su actitud. Figueroa dijo estar entristecido por ver a personas significadas del movimiento vecinal «que todos sabemos cómo respiran». Castrillo dijo a Pérez Mariño les había intentado chantajear con los violentos y que eso era protofascismo, que en Cabral se llama de otra forma. Soto le dijo que era cómplice y le exigió una condena formal. Mariño apeló a su honor para asegurar que no había movilizado a nadie y lamentó lo que entendió como alusiones personales de Castrillo a su familia. El nacionalista Xabier Toba sacó un documento sobre un recurso que el socialista Mauricio Ruiz firmó como abogado contra el puerto seco y le reprochó que obstaculizase una actuación vital para la ciudad. Éste le replicó que correspondía a su normal actividad profesional antes del 13 de junio del 2003 y lamentó que utilizase ese tipo de argumentos para defender el Plan General. El popular José Manuel Iglesias, ex delegado de la Consellería de Política Territorial, señaló que había dirigido los trabajos de la plataforma de Salvaterra durante mucho tiempo y que, en honor a la verdad y al buen nombre de Ruiz, debía decir que jamás había oído que estuviese obstaculizando nada. Mariño reprochó los ataques y la colocación de sambenitos, señalando que ellos nunca han hablado mal de nadie.