El edificio se llama «Camiño do Miño» (Cami) porque el proyecto se presentó con este nombre y de forma conjunta con otras iniciativas de Vilanova de Gaia y Melgaço, en el Norte de Portugal. El objetivo es que entre los tres municipios se puedan poner en marcha rutas turísticas y otras actividades comunes de apoyo a colectivos desfavorecidos. Un compromiso que la alcaldesa de Vigo, Corina Porro, se mostró dispuesta a asumir y a impulsar en aras de alcanzar una mayor integración social de los colectivos más necesitados, con la promoción de actividades desde el propio Ayuntamiento. Por su parte la conselleira de Voluntariado, Pilar Rojo, subrayó la importancia de que el ocio no tenga barreras excluyentes. Según recordó el director general de la Fundación Menela, Cipriano Jiménez Casas, en el mundo existen más de 500 millones de personas con discapacidad, una cifra que en Europa alcanza los 50 millones y que en España se acerca a los cuatro. En Galicia hay 118.757 minusválidos, que se dividen en discapacitados físicos, con un 57 por ciento, psíquicos con un 28 por ciento y el resto, sensoriales.