La campaña de Navidad reactiva el comercio, la hostelería y el empleo

Alberto Magro VIGO

VIGO

Cada vigués se gastará una media de 454 euros durante la campaña de Navidad que ahora comienza. Cenas suntuosas, excesos festivos y etílicos, atuendos especiales, regalos necesarios y superfluos, loterías varias y juguetes de anuncio servirán para resucitar a un deprimido sector comercial, que en lo que va de año ha visto como sus ventas caían un 33%, según datos facilitados por la Federación Provincial de Comerciantes. ?ontrataciones masivas. El encendido de las luces navideñas abrió ayer oficialmente un período en el que los comercios de la ciudad logran casi el 40% de sus ingresos anuales. Esta frenética actividad se traduce en una campaña de contrataciones masivas, que permite que en noviembre y diciembre 40.000 personas firmen un contrato en la provincia, según refleja la Encuentas de Población Activa (EPA), que también deja claro que el 80% de esas incorporaciones son de carácter temporal. En cualquier caso, el repunte económico que impulsa la campaña navideña provocó que en el 2003 el número de trabajadores del entorno de Vigo aumentase en siete millares en el último trimestre del año, una situación que va camino de repetirse esta Navidad. El comercio, optimista. Los comerciantes se aferran a estas perspectivas halagüeñas para mostrarse esperanzados. «Confiamos en que las ventas avancen y mejoren los ingresos de una temporada que hasta ahora no ha sido demasiado buena», comenta el presidente de los comerciantes de Traviesas. También es optimista la presidenta de la Federación de Comerciantes de Vigo, Encarna Álvarez, que espera que el puente de la Constitución anime al consumo a los vigueses. «De momento no va bien, pero creo que esta semana que viene la gente empezará a comprar más», apuntaba. ?agos con tarjeta. Peor lo ve el presidente de la Federación Provincial, Antonio Reguera, que teme que las dificultades económicas que han marcado el 2004 se mantengan en el período de más consumo del año. «La gente llega muy apurada a fin de mes. El 58% de las familias viguesas tienen problemas a partir del 20 de cada mes, de ahí que haya aumentado un 18% el uso de tarjetas para fraccionar los pagos. De momento, las compras de Navidad, que antes empezaban en noviembre, este año van con retraso», advierte Reguera. El mes de las cenas. Pero no sólo de compras se alimenta la Navidad, como constatan los hosteleros de la ciudad. «Este es el mes de las comidas y las cenas, por lo que la actividad suele crecer bastante. Lo peor es que nos vemos obligados a repercutir las subida de los precios de las materias primas en los restaurantes, y eso también influye», analiza Carlos Rodríguez, presidente de la Federación Provincial de Hosteleros. Mejor incluso lo tienen los bares de copas, discotecas y salas de fiesta, que afrontan desde ayer mismo cuatro semanas de intensísima actividad, que culminan en la apoteosis consumista de Nochevieja y Reyes.