«Este no es un libro maniqueo»

VIGO

Entrevista | Manuel Sánchez Dalama Su experiencia en una cárcel cubana le llevó a escribir un diario que ahora, ya en la tierra de sus padres, publica con el título de «Peces rojos en la lluvia»

12 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Manuel Sánchez es un cubano de padres gallegos que ha encontrado en Vigo su lugar en el mundo. Tras regresar hace unos años de la isla caribeña, ahora se estrena en la edición bibliográfica con un libro que mezcla vivencias e invenciones. Peces rojos en la lluvia ha sido publicado por Noroeste ediciones. -¿Cómo es la historia de este libro? -Todo surgió cuando mi mujer regresó de Cuba y me trajo todos los papeles que yo había dejado allá. Entre ellos hallé un diario que había escrito hace más de treinta años, cuando con veinte años estuve en una cárcel cubana. Releyendo aquello me metí en el entorno de aquel diario y me volvieron a la mente muchas cosas que no estaban escritas y decidí vaciar el corazón con este libro. Pedí una semana de vacaciones y pude construir el esqueleto del libro. Después me costó dos años, trabajando los fines de semana y por las noches, perfilarlo de un modo rigurosamente histórico. Hay un transfondo histórico, que es la Revolución Cubana, y hay una historia paralela. Ocurre que intenté volcar aquí toda la verdad posible, desde mi punto de vista. Es un libro escrito desde el corazón. -¿Por qué estuvo en la cárcel? -Por tonto. Tenía veinte años y estaba en el ejercito y me parecía que podía decir lo que pensaba. No era así. Me condenaron a seis años de cárcel, pero un año después se percataron de que tenían un tonto preso y me soltaron. Pero este libro no sólo es la historia de la cárcel, sólo es el leitmotiv después ya invento la historia de la vida de un personaje al que llamó el niño, el joven, el hombre y el viejo, no en función de su edad física sino que envejece en función de la vida. -Esta novela parte de la realidad para cobrar vida propia. -Todos los hechos que se recogen en el libro son reales, pero no le ocurrieron a la misma persona. La infancia es autobiográfica, pero después reúno historias de otras personas, como el diario de la Guerra de Angola que escribió un amigo cuando estaba prohibido. -¿Es el primer libro que publica? -Sí, en Cuba no soñaría yo con editar ni una hoja porque no me lo iban a permitir. Allí sí trabajé pero fue imposible publicar nada, aunque tampoco es este un libro político, va más allá. Incluso, me decía Luis Alonso, un profesor de filología de la Universidade de Santiago, que ha leído mucha literatura cubana, que este es el primer libro de tema cubano que no es maniqueo, no te pone a los buenos, buenos y a los malos, malos. Intenta, aunque esto siempre es subjetivo, reflejar la verdad. La Revolución no es mala per se y los que podemos llamar disidentes tampoco son buenos per se, todo es una mezcla donde se combina lo bueno y lo malo. -¿Desde cuándo vive en España? -Desde hace cuatro años. Yo vine como emigrante retornado porque mi padre era español y mi madre, hija de españoles. Vine a Vigo de visita porque aquí vivía mi hermano, pero no tenía ninguna intención de quedarme. Ocurre que me enamoré de Galicia y todo se propició para quedarme y ahora estoy contentísimo, y quisiera envejecer aquí, o muy cerca de aquí, por ejemplo en la desembocadura del Miño. -¿Ha conseguido que el libro tenga una buena distribución? -El consorcio editorial gallego ha logrado distribuirlo esta misma semana en 43 puntos de toda Galicia, desde Ferrol hasta aquí. Dentro de Vigo, se ha distribuido en las principales librerías. También se está vendiendo en Miami, donde hay muchos cubanos, pero no creo que este libro guste allí, porque al final del mismo hay todo un manifiesto contra la Guerra de Irak, algo que es irracional y estúpido que no resolverá nada. -¿Está trabajando en otra historia? -Sí, estoy intentando buscar el alma de Galicia porque esta es la tierra de mis antepasados, pero yo estuve cincuenta años de mi vida fuera. Se me ocurrió construir una historia situada en el siglo I antes de Cristo en la que un judío, obligado a abandonar su tierra tras la revuelta de los Macabeos, llega a Galicia de la mano de un pirata fenicio y nos rebela las maravillas y los misterios de esta tierra. Aunque a lo mejor será el pirata quien cuente la historia. -¿Pero no está cerrada aún? -No, porque gracias a Dios me quedé sin trabajo.. -¿Gracias a Dios? -Sí porque es la única forma que tengo de hacer lo que tengo en el corazón. Y con este tiempo logré terminar la primera y empezar la segunda. Incluso, estoy iniciando una tercera que empezará en La Habana y concluye en Fisterra. -Pero de escribir no se puede vivir. -No, pero imagina que llegas a los ochenta años y te echas en cara de todo aquello que quisiste hacer y no pudiste por falta de tiempo. Si un día te surge la posibilidad de hacerlo, aunque asumas un riesgo, lo haces.