La Mirilla
07 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.¿Participará finalmente el Príncipe Felipe en la regata que lleva su nombre? Y lo que es más importante ¿le acompañará Doña Letizia? La respuesta a la primera pregunta parece que va a ser que sí. En cuanto a la segunda, lo más probable es que quién sabe. Porque si bien es cierto que la princesa ya vivió su bautizo de vela en Mallorca y, a tenor de las fotos del colorín, le gustó la experiencia, la ría de Vigo es otra cosa. Claro que no le descubro nada nuevo, porque cuando hace casi dos años el Prestige repartió con desesperante generosidad su negra carga por Galicia, desde su puesto de reportera de TVE, tuvo oportunidad de recorrer la costa, y hasta de embadurnarse de chapapote. Por eso, aunque no sea más que para comprobar a pie de obra el cambio que ha experimentado el escenario, bien podía repetir. Allá ella si, al final, no lo hace. Posdata: el que fijo, fijo no estará esta vez al timón del Bribón será Don Juan Carlos. Otras obligaciones le reclaman. Es el adjetivo que José Antonio Martínez considera que mejor define su escultura. Y es que el arte por el arte está muy bien, pero si además tiene una utilidad práctica, ya es para nota. Es lo que piensa el artista, que estos días muestra sus creaciones en el parador de Baiona. Eso sin perder de vista que todos los elementos que emplea, fundamentalmente madera, son de deshecho o, en su caso, troncos o raíces que se encuentra. José Antonio da rienda suelta a su imaginación en lo que no deja de ser un hobby, ya que como protésico dental, que es su profesión, mejor que no haga experimentos.