Reportaje | Investigación judicial El Seprona pide a Medio Ambiente el informe sobre la contaminación del área de la antigua incineradora
04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La fiscalía ha solicitado a la conselleria de Medioambiente que le remita los resultados de todas las inspecciones realizadas en el vertedero de A Fontesanta (Comesaña), donde están siendo depositadas las tierras procedentes de las obras del segundo cinturón, y donde ha sido denunciado un posible delito ecológico, por el presunto depósito de los residuos de obra al margen del proyecto aprobado por Fomento para la descontaminación del área. El fiscal intenta averiguar si el método aplicado se corresponde con la planificación remitida por el Gobierno central a la consellería y que en su día fue catalogada por el Ejecutivo autonómico como «excelente». Al mismo tiempo, la Guardia Civil, a través del Seprona, ha solicitado al departamento de medioambiente de la Xunta que le informe si el espacio sobre el que se esta vertiendo estaba catalogado como suelo contaminado y, si es así, en qué fecha se comunicó al Concello de Vigo. La carta de la direccion xeral de Calidad Ambiental que advierte sobre la peligrosidad ambiental del espacio data de 7 de diciembre del 2003, dos meses antes de que comenzarán los vertidos. Los denunciantes sostienen que diariamente se depositan alrededor de 12.600 toneladas de tierra por parte de la Unión Temporal de Empresas ACS-San José, todas ellas provenientes del movimiento de suelo generado por las obras de construcción de la circunvalación de Vigo. Pero advierten de que el vertido se realiza sobre los taludes que soportan el antiguo vertedero, sin el necesario aislamiento de la zona indicado por Fomento, que consistía en el encapsulamiento mediante geotextiles de las laderas del antiguo vertedero y del entorno de la antigua incineradora. Este proyecto de descontaminación, adjudicado a Ingerpa Galicia por 1,3 millones de euros, sería la mejor solución para eliminar un área de alto riesgo ambiental en un espacio próximo a zonas habitadas. Ya en 1998, la federación vecinal advertía del potencial riesgo de enfermedades que padecían los habitantes de Comesaña, que utilizaron los montes como vertederos.