«Algunos barcos están parados y otros se han puesto a la venta»

La Voz

VIGO

La flota viguesa quema cada año 320.000 toneladas de combustible, que suponen el 25% de los gastos de explotación de los barcos. Por ello, en la Cooperativa de Armadores de Vigo cuentan que ya se han puesto en contacto con el Ministerio de Pesca para solicitar ayudas como las de la crisis del año 2000, cuando el Gobierno recortó las cotizaciones del sector. Porque el gasóleo profesional se ha encarecido un 25% en un año, poniendo contra las cuerdas a algunas flotas. «Algunos barcos ya están parados, porque no les es rentable salir con estos precios, y otros que tienen hipotecas se han puesto a la venta», apuntan los armadores. En esa tesitura están flotas como la del pez espada, que navega con mar brava: por un lado, precios de combustible altísimos; por otro, precios de mercado bajísimos. «Es un disparate. Hay barcos que consumen 20 toneladas al mes, así que habrá que pedir ayudas», sentencia el dirigente de la cofradía de pescadores de Vigo, José Antonio Tizón.