Crónica | Convención de los trabajadores de Peugeot-Citroën La estabilidad de la planta gana la confianza del grupo que demuestra su apuesta por Vigo potenciando el equipo directivo y consolidando la fábrica como centro piloto
17 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El centro del Grupo PSA Peugeot Citroën de Vigo es como el balonazo de Camacho: ¡Imparable! El secreto está en que trabajadores y dirección conforman una familia bien avenida. Lo demostraron hace unos días con la firma de un convenio que garantiza estabilidad laboral y paz social para los próximos cuatro años; y ayer lo volvieron a hacer al acudir en masa a la cita anual en el recinto ferial de Cotogrande. La puesta en escena de la convención, corporativa e informal en su justa medida contó, como cada año, se sirvió de todo un despliegue de recursos tecnológicos para envolver el acto en un ambiente de espectáculo: pantalla gigante con planos detalle de público y ponentes; música, efectos lumínicos y hasta una presentadora ya veterana en la casa, la televisiva Yolanda Vázquez, que desgranó una sesuda exaltación del número siete difícil de reproducir. Las cosas claras El director general del centro de Vigo de PSA Peugeot Citroën, Javier Riera, salió a escena armado de botellín de agua mineral y gafas. Su intervención se preveía larga y sustanciosa. No defraudó ni en un sentido ni en otro. Habló de producción, de inversiones, de amenazas, de competitividad, del plan industrial para los próximos cuatro años y de logros. Y es que la planta de Vigo tiene mucho mérito. Tanto que la dirección del grupo (en Francia) potenciará el equipo directivo de Vigo y consolidará a la planta como centro piloto de los nuevos modelos, según afirmó Riera en su comparecencia. «O se es centro piloto o se es coche escoba, y nosotros sabemos hacer lanzamientos», dijo el director general. Riera pidió la implicación de los trabajadores en los proyectos de la planta automovilística y apostó por la competitividad como garantía de futuro. Ante la mirada atenta de miles de empleados, afirmó: «Hemos situado a Vigo en un lugar muy destacado, pero no podemos bajar la guardia. Nuestra competitividad es la garantía de nuestro futuro». Finalmente, manifestó su satisfacción y agradecimiento por la firma del convenio colectivo, que fue suscrito por unanimidad.