La Mirilla
13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Hay que dar ejemplo. Y eso es lo que hizo en Vigo la conselleira de Xuventude, Pilar Rojo. Con la disculpa de que este es un año dedicado a la salud y el tráfico, su departamento invitó a los jóvenes a realizar pruebas voluntarias de alcoholemia. Con tal fin se instaló una llamativa carpa amarilla en Areal, zona de copas donde las haya. La conselleira quiso comprobar personalmente el gancho de tan saludable iniciativa y, de paso, realizar el soplido de rigor. Lo cierto es que las buenas intenciones quedaron claras, otra cosa es el éxito final. Me explico. Muchos jóvenes (más de 400) soplaron en el medidor. La gran mayoría (el 88%) dieron negativo. El premio que reconocía la sobriedad era una camiseta del mismo color que la carpa con una leyenda que, más o menos, venía a decir «soy el que no bebe», lo que implicaba que te podías fiar y dejar que condujera de regreso a casa. Claro que el reclamo, que a primera hora de la madrugada, en efecto, era de fiar, se convirtió en trola mayúscula en más casos de los que sería de desear cuando dieron las cuatro, las cinco y las seis de la madrugada. A gatas terminaron al alba algunos de los que el sábado vestían eslogan de limpieza alcohólica. ¿Con esto quiero decir que la campaña fracasó? De ninguna manera. Sólo que en el futuro será mejor hacer la medición a la salida de los establecimientos y no antes de entrar si se quieren tener datos reales. Es lo que hay conselleira. Es el común denominador de la colectiva que acaba de inaugurarse en la galería Chroma. La expectación suscitada por la muestra quedó de manifesto el lunes. Más de un centenar de personas acudieron a los variados reclamos que ofrece cada estreno en esta sala. El primero la obra de Guillermo Díez, Uxío López, Alicia Monteagudo, Alba Pardo Cartelle y Cheles Martínez (sólo ésta última no estaba presente). El segundo la actuación del dúo de cuerda formado por Juan y Dimas. Y el tercero, y no menos interesante, el sorteo de una de las obras expuestas, en este caso un grabado firmado por la viguesa Alba Pardo. El ganador, como siempre, se conocerá cuando se clausure la exposición, ya que entran en el bombo las papeletas de cuantas personas la visiten. Ya lo he dicho alguna vez, pero lo repito: es un método excelente para que muchos profanos se interesen por el mundo del arte. En este caso el espectador puede hacer un recorrido por la abstracción que va desde el colorismo de Cheles o Alicia, a la delicadeza de Alba, pasando por las manchas de Uxío. Están a la venta los bonos para la comida de confraternidad que el colectivo republicano celebrará en Redondela, ciudad en la que muchos mantienen su querencia por la bandera tricolor. La cita será el día 18 en la playa de Cesantes (hotel Antolín). Los bonos pueden adquirirse por 25 eueros en Foto Cal 3, Foto JyC y Café da Vila. Esperan a más de 200 personas.