Crónica | En defensa de un inocente Medio centenar de miembros de la comunidad gitana piden la revisión del juicio de Antonio Camacho, condenado por el atraco a un bar y que ayer firmó su orden de ingreso en prisión
12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ntonio Camacho, un chatarrero de 30 años, desempleado, padre de cuatro hijos y en proceso de rehabilitación de la droga, cruzó ayer la puerta de los juzgados respaldado por medio centenar de miembros de la comunidad gitana. El hombre se dirigió al juzgado de lo Penal 3 para firmar su orden de ingreso en prisión por una condena de cuatro años por el atraco un bar. No cabe recurso posible después de que el Tribunal Supremo rechazase la apelación y confirmase la sentencia firme. En quince días, el reo deberá ingresar en prisión. La Asociación Pueblo Gitano pide reabrir el caso pues tiene la certeza de que la Justicia ha cometido un error «lamentable y absurdo» con Camacho, como en el caso de Dolores Vázquez. Riesgo de conflicto Antonio Camacho insiste en su inocencia y asegura que la dueña del bar que le identificó como atracador le confundió con un familiar «con los rasgos parecidos a los míos». Él y su mujer lamentan que pague por algo que no hizo. La esposa del condenado, Rosa Giménez, declaró que «¿cómo voy a ganar para sacar a mis hijos delante? Tendré que dedicarme a mendigar». El portavoz de la entidad, Sinaí Giménez, reclama la celebración de otra rueda de reconocimiento en la que esté presente un familiar del condenado al que le atribuyen la verdadera autoría. «Posee el Peugeot 405 usado en el atraco. Se ríe de la Justicia y de un inocente que va a ir a la cárcel», lamenta. «Le puede pasar a cualquiera y aunque sea un pobre chatarrero tiene su dignidad», añade Sinaí, quien solicita que se paralice el ingreso en prisión hasta que se esclarezca la situación. «Si fuese rico, no pasaría esto», dice. La Asociación Pueblo Gitano advierte que puede estallar un conflicto entre las familias de etnia gitana si un inocente va a la cárcel.