La cruz del PSOE en el Senado

VIGO

M. MORALEJO

Testigo directo | El arranque electoral de los socialistas Entre pullas a Rajoy por no eliminar el peaje de Rande, Touriño apadrina unas candidaturas en las que destaca el duelo de Curiel y Príncipe por un solo escaño

03 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ifícil abstraerse de los hechos: la principal incógnita del PSOE local de cara al 14-M, más allá de los resultados, es saber quién obtiene el único escaño que las encuestas le dan en el Senado por la provincia. Enrique Curiel encabeza la lista a la Cámara alta pero, si lo desean, los electores podrán poner la cruz en la casilla del número dos, que no es otro que Carlos Príncipe. Algo de esto flotaba en el ambiente del hotel NH ayer por la mañana, durante la presentación de las candidaturas socialistas. Curiel hizo de maestro de ceremonias ante la atenta mirada del secretario general del PSdeG, Emilio Pérez Touriño. Habló de lo mal que lo ha hecho el PP de Aznar, de la ilusión que le hace defender los intereses de Galicia, y fue llamando uno a uno a sus compañeros para la foto de familia. Cuando le tocó el turno a Príncipe se refirió a él como «mi buen amigo» y le tendió la mano. El mencionado, en apariencia uno más, no tuvo ocasión de intervenir. Pero es evidente que ahí hay un duelo, aunque sea involuntario. Con el telón de fondo del control del partido en la ciudad, Príncipe hará campaña para imponerse al candidato oficial, como ocurriera en 1996, cuando iba de tres y se impuso a la uno de entonces, Mariló Cabaleiro. Quienes sí tomaron la palabra en el acto fueron María Xosé Porteiro, número dos al Congreso, y el propio Touriño. La concejala viguesa reivindicó una forma de hacer política para todos, por encima de los intereses particulares. No faltaron referencias a la crisis municipal, que supuso la salida del PSOE del gobierno: recordó que Manchado decía que sólo los necios confunden valor y precio, y que Mariño y su grupo, al no aferrarse al sillón, reivindicaron «o valor dos intereses públicos por riba dos privados». Emilio Pérez Touriño se despachó a gusto contra Rajoy. Le acusó de incumplir promesas como la eliminación del peaje de Rande y regalarle «a columna vertebral do país» a los amigos del PP por 25 años más. Criticó que Vigo tenga que esperar más de siete años para tener el segundo cinturón y que España redujese más que nadie en la UE su flota pesquera. Abogó por que la ciudad lidere la Galicia de la investigación.