Tras las generales el sector oficial tratará de recortar distancias con la corriente mayoritaria La elección de los delegados al congreso federal de julio marcará las estrategias a seguir
18 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La larga crisis que vive el PSOE vigués lleva camino de prolongar la provisionalidad de la gestora que en teoría dirige las riendas del partido desde el 11 de febrero del 2003. La dirección socialista reconoce que no tiene previsto propiciar la celebración en breve de una asamblea para elegir a la nueva ejecutiva local, figura desaparecida tras su destitución al ser acusados sus dirigentes de boicotear la precampaña que para las municipales llevaba entonces a cabo Pérez Mariño. Aunque el reglamento del partido establece que las gestoras locales tendrán una vigencia máxima de un año, la coincidencia de su vencimiento con la campaña de las generales permite prolongar su vida, ya que no puede realizarse ningún proceso de elección interna en periodos electorales. Sin embargo, la dirección socialista pretende que la elección de la ejecutiva local no se lleve a cabo inmediatamente después de las elecciones para ganar tiempo y tratar de controlar una agrupación cuya mayoría sigue respaldando a su ex secretario general Carlos Príncipe, como quedó de manifiesto en la elección de candidatos a los comicios del 14 de marzo. Congreso federal Fuentes de la dirección del PSdeG reconocieron ayer que intentarán pegar lo más posible la elección de la nueva ejecutiva viguesa al proceso de designación de delegados al congreso federal del PSOE que se celebrará en Madrid en julio y que la cúpula de Santiago pretende controlar para evitar presentar una delegación con divisiones. Al final de la primavera o al comienzo del verano podría desarrollarse dicho proceso según las mismas fuentes, que asumen que los resultados de las generales serán determinantes para el futuro del PSOE vigués ya que internamente será inevitable que se mida la fuerza de la dirección y la que guarda el sector de Príncipe.