Análisis | Presencia internacional de la flota local La ciudad asume un peso específico relevante en el nuevo clúster de empresas en terceros países apadrinado por el ministro Cañete
13 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La constitución, anteayer, del clúster de empresas pesqueras mixtas con intereses en caladeros de terceros países de todo el planeta, tiene una carta de presentación que, al menos, es objeto de respeto, acaso de algo de admiración y de envidia, por parte no sólo del sector español, sino de todo el mundo pesquero comunitario. En buena lógica, el ministro Cañete apadrinó la nueva entidad, que nace con cerca de medio millar de buques, es decir, empresas en toda regla, gestionados en 35 países y que capturan cerca de 300.000 toneladas de pescado para la UE. Las empresas pesqueras de sociedades mixtas permiten a Europa ser menos dependiente de productos pesqueros, unas 300.000 toneladas menos dependiente; eso es obvio, además de que generan puestos de trabajo a bordo y en tierra, fundamentalmente a los propios ciudadanos de esos países. El lobby es una muestra más de la potencia de Vigo en materia pesquera en el mundo, porque de los 500 buques que forman la asociación empresarial, no menos de 240 son controlados por armadoras viguesas. En Argentina se han invertido en buques y en plantas procesadoras y congeladoras en tierra no menos de 270 millones de euros (unos 45.000 millones de las antiguas pesetas); en Namibia, el país de Sam Nujoma ha dejado en manos de Galicia (por algo será) sus dos capitales pesqueras, Luderitz, controlada por Pescanova y Walvis Bay, donde la presencia de Pescapuerta es incuestionable. Entre ambas, y Pereira y Vieirasa, suman casi el 80% del sector pesquero del país sudafricano. Pero no es todo. Gran parte del bajo vientre de África tiene embarcaciones viguesas, además de desplegarse en Oceanía y en varios países asiáticos. En las Malvinas, protectorado británico, también faenan buques vigueses, aunque las instalaciones entierra son poco menos que imposibles de levantar, ante lo agreste del terreno. El caso es que hoy por hoy hay vigueses trabajando a más de 14.000 kilómetros de casa.