Reportaje | Comerciantes y hosteleros revitalizan la zona Los empresarios de la parte vieja han potenciado una imagen de marca común y tienen grandes esperanzas en la unión del barrio con el nuevo centro comercial
06 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Llega un poco tarde a Don Gregorio y se disculpa. Ha tenido que solucionar un problema de última hora. En la cafetería le saludan por su nombre. Santiago Varela Vidal es un empresario de estirpe. Su padre fue un conocido constructor y su madre, María Teresa, está al frente de las mujeres empresarias. Varela preside desde hace unos meses la Asociación de Comerciantes y Hosteleros del Casco Vello. Los empresarios quieren resucitar la zona y parece que lo están logrando. El año pasado por estas fechas apenas había 40 empresarios asociados en el Casco Vello, ahora son 140 y quieren ir a más. En la entidad figuran los mercados de A Pedra, O Berbés y numerosos comercios y profesionales que se han instalado en la zona, arquitectos, abogados, diseñadores, como Pilar Bande, están contribuyendo a devolver el esplendor perdido a la zona. En las puertas de muchos establecimientos ya figura una placa de hierro con la leyenda Vigo Vello. En los restaurantes y cafeterías habrá manteles, servilletas, azucarillos y posavasos con el logotipo. También van a imprimir bolsas y etiquetas, y en un futuro los comercios dispondrán de papel de regalo que identifique a los establecimientos de la zona. Gerente profesional Santiago Varela habla rápido, exprimiendo el tiempo, y explica que en el pasado mes de junio entró una nueva directiva en la asociación y lo primero que se hizo fue contratar a una gerente profesional, María Teresa Avilés. Ahora la asociación ocupa provisionalmente una oficina en la cuarta planta del Centro Cívico del Casco Vello pero aspiran a tener su propia sede independiente. Varela señala que cuentan con todo el apoyo de la consellería de Industria y Comercio y van a comenzar a impartir planes de formación separados para comerciantes y hosteleros. La asociación ha negociado con Caixanova para que todos los comerciantes puedan tener un TPV para cobrar con tarjeta de crédito,. Aunque parezca mentira, a estas alturas hay muchos negocios que no disponen de este sistema que facilita el pago de las compras y consumiciones del cliente. El principal interés de la asociación es que aumente el número de empresas y establecimientos que se instalen en el Casco Vello. Es una manera de atraer clientes y de potenciar la zona. «En la asociacion ayudamos a la gente que quiere abrir en el barrio», subraya Varela. Hace poco un grupo de jóvenes ha puesto en marcha un negocio de camisetas coloridas de algodón y parece que les va viento en popa. En Julián Yáñez también ha abierto una tienda de ropa alternativa. A pesar del interés muchos emprendedores no logran la apertura de su negocio porque «las licencias son bastante complicadas» ya que el Plan Especial de Reforma Interior del Casco Vello lleva cuatro años paralizado. Los obstáculos urbanísticos constituyen un grave problema. Para Santiago Varela «falta buena comunicación entre las secciones de patrimonio de la Xunta, del Ayuntamiento de Vigo, la gerencia de Urbanismo y la oficina de rehabilitación». La antigüedad de los establecimientos de la zona se traduce en que muchos bares teóricamente tendrían que estar cerrados porque no cuentan con un baño para minusválidos. Otra de las cuestiones polémicas es la de los acabados de fachadas y los elementos de carpintería. Depende de quien opine, la carpintería tiene que ser de un color o de otro: verde, blanca, de color madera barnizada... Durante las navidades la asociación ha colocado un curioso alumbrado, unas bolas blancas con guirnaldas. Lo de las bolas les ha originado problemas porque «nos aparecieron acreedores de la empresa que montó los angelitos y les tuvimos que explicar que no teníamos nada que ver con ellos». La colocación del alumbrado navideño ha costado 24.000 euros y ha tenido una subvenciónd el 70%. Las bolas se van a montar también en carnavales o en las fiestas del Cristo.