Reportaje | Abandono y miseria junto a viviendas de lujo Debajo del puente de la autopista un indigente se ha acondicionado una vivienda en la que no falta el reloj de pared
16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Al inquilino del viaducto que permite llegar al centro de Vigo, desde la autopista a la bajada de Alfonso XIII, no le gustan las fotos. Renegrido de barbas blancas y espesas parece salido del histórico reportaje de Buñuel sobre Las Hurdes. Esta persona, que quiere permanecer ajena a la popularidad, se ha construido un auténtico salón casero debajo del puente. Tiene reloja de pared, tresillo y hasta una bandera de España. La Travesía de Alfonso XIII es una calle de apenas cuarenta metros de longitud que termina en un socavón. La hondonada discurre junto a la autopista y pasa por detrás de edificios de lujo de García Barbón, entre ellos las torres Ifer. Zulo de drogas Junto a la salida de la autopista, y a escasos metros de la chabola construida bajo el puente, se halla la entrada del antiguo túnel del ferrocarril que llegaba al Arenal. Ese túnel, según los vecinos es utilizado con frecuencia por toxicómanos para pincharse y esconder droga. Los vecinos piensan que en esta degradada zona se podría construir una calle peatonal con bancos y columpios, que dignificara una calle céntrica cuya miseria está escondida pero existe. Este vial daría servicio a toda la parte posterior de García Barbón y permitiría conectar con la autopista a través de la calle Canadelo Baixo. Esta actuación supondría llevar a cabo algunas expropiaciones, entre ellas parte de una parcela del edificio Rascacielos de la calle García Barbón. En el patio trasero de esa torre hay un pequeño criadero de gallinas y un huerto con tomateras y berzas. La presencia de chabolas y huertas en medio de la ciudad junto a grandes edificios, a los que incluso se les ha dado un premio Aproin, es algo frecuente. El propio ex alcalde, Lois Pérez Castrillo, vive en un edificio premiado por los promotores junto al que florecen parcelas semiagrícolas. La nostalgia de la aldea o la resistencia frente a la especulación están presentes en muchos lugares de la ciudad. La extraña mezcla de nabizas y hormigón responde a un acendrado individualismo que no ha sido atajado por los sucesivos responsables de urbanismo municipales en las últimas décadas. El fenomeno de la emigración ha contribuido a hacer el panorama más confuso. Muchas viviendas no se pueden expropiar para llevar a cabo proyectos urbanísticos porque sus dueños han emigrado y no están localizables. Los habitantes de Travesía de Alfonso XIII piensan que el antiguo túnel se podría haber aprovechado para construir un aparcamiento subterráneo y que, por encima, se podría hacer un paseo, de esta manera se dignificaría una zona de la que parece haberse olvidado la concesionaria de la autopista del Atlántico y la propia empresa de los tranvías de Vigo. Antigua fuente En la zona se encuentra una antigua fuente de agua minera que hoy día está sellada y que es la causante de los problemas de filtraciones de aguas subterráneas que se dan en todos los sótanos del entorno. El arreglo de esta calle es uno de los retos pendientes que tiene el departamento de Urbanismo del Ayuntamiento al que últimamente no le falta trabajo y al que le van creciendo los enanos por todas partes.