Pérez Mariño se reunió con Riera, que le entregó dos estudios, y el lunes hará lo propio con Horacio Gómez El estadio se convierte en la primera «patata caliente» del regidor vigués
20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l alcalde de Vigo, Ventura Pérez Mariño, no adelantará ninguna salida para el conflicto de Balaídos antes de escuchar a ambas partes. Ayer por la tarde mantuvo una entrevista con Javier Riera, director de la factoría de PSA Peugeot-Citroën, y el próximo lunes recibirá a Horacio Gómez, presidente del Celta. El siguiente paso será confrontar los proyectos y tratar de arbitrar una solución que satisfaga a ambas partes. Por un lado están las necesidades de producción y de comunicación de la firma automovilística y por otro el deseo del club de fútbol de construir y explotar un centro comercial para pagar un estadio nuevo. La reunión de ayer entre Pérez Mariño y Riera se mantuvo en secreto hasta su conclusión. Ninguno de ellos quiso informar previamente a los medios de comunicación, pese a que la cita había trascendido. La entrevista duró dos horas (aproximadamente de seis a ocho de la tarde). Serios problemas Javier Riera le entregó al alcalde dos estudios realizados por la empresa Igasa Grupo EP, en los que el director del centro de PSA basa su argumentación de que el centro comercial de Balaídos supondría «serios problemas» para la fábrica. La operación de Balaídos se ha convertido en la primera gran prueba de fuego para Pérez Mariño. Al alcalde le corresponde solventar esta patata caliente: conjugar la oposición de PSA al centro comercial de Balaídos y la necesidad del Celta de un nuevo estadio. Durante la campaña electoral eludió pronunciarse sobre un «tema complejo». Se limitaba a decir que lo analizaría llegado el caso. Sólo cuatro días después de la investura, le estalló el conflicto y ahora mismo se ha convertido en su principal preocupación. ¿Cómo resolverlo? Pérez Mariño, aseguran sus colaboradores, no quiere dar ningún paso en falso. De tener que optar lo haría por PSA, como dejan entrever sus palabras sobre la protección de los puestos de trabajo. Pero es consciente de que hay que buscar una solución para el estadio municipal, que se ha quedado obsoleto y no cumple las normas para jugar la Liga de Campeones. El tema del estadio ha pasado ya por el despacho de tres alcaldes. Manuel Pérez fue el primero al que recurrió el Celta para la reforma de Balaídos. A Castrillo le plantearon primero el traslado a Navia y después la operación del centro comercial. Con Mariño puede ir la vencida, pues aprobará el nuevo plan general de urbanismo.