OPINIÓN | O |
13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DE MODO que, si el razonamiento de los clubes de fútbol es correcto, el vicepresidente del Gobierno Rajoy tendrá que sacarse de la chistera más de 1.625 millones de euros para sanear el deporte rey en España. Pues vaya, que me pague a mí la hipoteca, no te fastidia. Si se han pulido el dinero, por dos veces además, que se avengan a las consecuencias, como todos cuando no pagamos. A mí me embarga el Concello, y vivo con eso. Bien, pero el tema de fondo es que se ha demostrado que el fútbol es una creación de las televisiones, que, como dicen los yanquis, te ponen en un museo o te bajan a un vertedero. Dicho de otro modo, las teles han usado al fútbol mientras este daba dinero. Usado y tirado, como los condones. Ahora les interesa lo vulgar, tipo HG o la islas de los famosos, porque además de tener más audiencia es más barato producirlos. Hacen más caja los Dinio y Gayola Berrocal y compañía que los Zidane y Mostovoi. Es así y hay que admitirlo. Hace 30 años, los futbolistas eran unos deportistas más, pero ahora se han subido a las alturas y están empezando a caer; y la caída será dura desde luego. Y dentro de una década, las teles habrán desviado su atención hacia otro tipo de programas, una creación propia como las anteriores, pero con más audiencia y si es posible más barata. Con el fútbol tenían que comprar derechos porque no era su invento, pero ahora son los propietarios de los derechos de emisión, los padres de la criatura y casi custodios de las personas que participan en los shows. Que el fútbol ha dejado de ser el niño mimado de las teles es evidente. Que bajen los precios de las entradas y de las camisetas para los niños, una consecuencia lógica. Pues eso.