La posibilidad de que las zonas francas a ambos lados del Atlántico inicien a partir de ahora un nuevo modelo de colaboración cuenta, además, con el respaldo pleno de los Gobiernos respectivos. La única condición es que las transacciones se ajusten a las condiciones y reglas de juego del comercio mundial. Las grandes áreas económicas son, precisamente, a las que está destinada la iniciativa, ya que incluiría todo el ámbito de la UE, América del Sur y el convenio Nafta, que engloba las condiciones preferenciales para el comercio de Estados Unidos con Latinoamérica y Canadá. En total, son 20 las zonas francas y entidades asociadas a la comisión de las Zonas Francas de las Américas, y cubren de norte a sur y de este a oeste todo el subcontinente americano. A España corresponden las Zonas Francas de Cádiz y de Gran Canaria y, naturalmente, la de Vigo. Las correspondientes a América del Sur incluyen también Centroamérica y varios países del Caribe, que, a afectos prácticos, están incluidas en esta institución con condiciones comerciales preferenciales. Los intercambios comerciales se podrán mantener bien entre las propias instalaciones de las zonas francas o a través de otras organizaciones empresariales. En el caso de Vigo, la actual sintonía de intereses entre la CEP, la Cámara de Comercio y el Club Financiero, allanará el terreno y permitirá a las cerca de 35.000 compañías de la provincia, en primera instancia, y por extensión a toda Galicia, desarrollar un proyecto de internacionalización a bajo precio, dadas las especiales condiciones aduaneras de las zonas francas.