Así ocurrió hace cuatro años

La Voz D. P. | VIGO

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El acuerdo de 1999 tardó tres meses en formalizarse. Durante ese tiempo los ocho concejales nacionalistas gestionaron todos los departamentos con jornadas de trabajo maratonianas

28 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Le pagará el BNG al PSOE con la misma moneda? Ésta es la pregunta que muchos se están haciendo en Vigo. Los nacionalistas se sienten dolidos, aseguran que Ventura Pérez Mariño no se puede hacer de nuevas (porque ha concurrido a las elecciones detrás de unas siglas) y recuerdan perfectamente lo ocurrido en 1999. El 3 de julio de aquel año, Lois Pérez Castrillo se convirtió en alcalde gracias a la suma de los votos socialistas, pero todavía no había pacto. Tardó en formalizarse tres meses. Hasta el 25 se septiembre, el Bloque tuvo que gobernar en solitario la ciudad con ocho concejales. Muchos de ellos lo recuerdan como un trabajo ilusionante pero también extenuante, de jornadas maratonianas y quizá poco reconocido. Fueron capaces de visualizar que el nacionalismo era capaz de gobernar Vigo. Pero Castrillo era consciente de que el mandato de las urnas había sido otro, el mismo que ahora: condenar a BNG y PSOE a entenderse y coaligarse. ¿Qué fue lo que impidió el acuerdo rápido? En teoría, el reparto de áreas y la división del presupuesto. Pero la verdadera piedra de toque, la gran obsesión de unos y otros, fue la Concejalía de Urbanismo. Los nacionalistas la consideraban irrenunciable para hacer ciudad, mientras que los socialistas entendían que tan codiciada pieza les correpondía por ceder el plus de la alcaldía. Finalmente, tuvieron que intervenir las direcciones de los partidos en Santiago, porque aquello parecía no llegar a buen puerto. Y se adoptó una decisión salomónica que no era tal: se dividió el departamento en dos (Gestión y Disciplina urbanística) pero sólo de cara a la opinión pública, porque enseguida se vio que el Bloque se había llevado el gato al agua. Lo demás está reciente en la memoria. Carlos Príncipe asumió la concejalía de Cultura y Nuevos Proyectos, con un estatus económico y protocolario distinguido, y durante mucho tiempo actuó como alcalde en la sombra, visualizando lo que se dio en llamar bigobierno. La sensación que flota ahora en el ambiente es saber hasta qué punto se va a reeditar lo ocurrido en 1999 pero con los papeles cambiados. Hay personajes distintos (el principal, Pérez Mariño) y ya han hecho saber su deseo de que las negociaciones no se retransmitan.