El plan del quinto alcalde democrático

VIGO

Entre otras cosas, quiere nombrar gerente, reducir el protocolo, más gasto social, mayor presencia en Madrid y congelar sueldos.

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras Manuel (PP) y Lois (BNG), le llega el turno a Ventura (PSOE). La alcaldía de Vigo cambia de color político pero no de apellido. Está abonada al Pérez. El nuevo regidor municipal se va a convertir en el quinto de la democracia. Por eso es el momento de hacerse algunas preguntas: ¿Qué pueden esperar los vigueses? ¿Qué apuestas hizo durante la campaña? He aquí las líneas maestras de su plan. El urbanismo, prioridad absoluta. Ventura Pérez Mariño cree que la aprobación del plan general no puede demorarse más. Hay que acelerarlo para acabar con la inseguridad jurídica. Como hombre de leyes, sabe de la imperiosa necesidad de sacar el urbanismo vigués de los juzgados. La figura del gerente del Concello. El nuevo alcalde quiere modernizar la organización municipal. Una de sus apuestas consiste en crear un puesto inédito. El gerente (ya funciona en el Ayuntamiento de Barcelona) será una especie de coordinador entre los políticos y los técnicos. Reducir a la mitad los gastos de protocolo. El regidor del PSOE se propone «gastar mejor». Por ello, su intención es rebajar considerablmente el dinero que se destina a representación del alcalde y los concejales. Un 7% del presupuesto municipal para servicios sociales. Es algo que tiene muy claro. Signo distintito de un gobierno progresista. Hasta ahora sólo se empleaban 360.000 euros. La inversión pasará a 1.200.00 euros. Los impuestos, sólo el IPC. Alguien deberá pasarle factura si los recibos municipales se incrementan más que el coste de la vida. No ha prometido la supresión de ninguna tasa, sino simplemente prestar unos buenos servicios con el dinero que sale del bolsillo de los ciudadanos. Más funcionarios para controlar las concesionarias. La unidad técnica que vigila el funcionamiento de Seragua, Vitrasa, FCC y compañía dejará de tener a un solo trabajador. Las crecientes privatizaciones de servicios han conformado un auténtico ayuntamiento paralelo que tendrá que cumplir los pliegos de condiciones de sus contratos. Nuevas tecnologías para trámites municipales. Si lleva adelante sus planes, Internet acercará el Concello de Vigo a los domicilios. El objetivo es que sea posible consultar expedientes o pagar recibos a cualquier hora del día, los 365 días del año. Responsabilizarse de todo, incluso lo que no sea de su competencia. El talante de Mariño durante la campaña con asuntos como la creación de salas judiciales, la gerencia única de los hospitales o el empleo de los astilleros augura un alcalde que viajará con frecuencia a Madrid y Santiago para pelearse por «temas de ciudad». La nueva relación con las parroquias. Otro punto de inflexión debe ser la relación del Concello con la zona rural. Está sobre la mesa una propuesta para que cada edil, al margen de su área, se encargue de un barrio y despache periódicamente en el mismo. Congelar los sueldos de la corporación. Ni sus emolumentos ni los de los ediles deben variar (sólo el IPC). Es un compromiso electoral que habrá que revisar en el 2007. Relación apolítica con Puerto y Zona Franca. Mariño quiere que los responsables de ambos organismos sean técnicos. Para conseguirlo, tendrá que esperar a que su amigo José Luis Rodríguez Zapatero gane las generales del próximo año, le corresponda designarlos y haga caso de sus criterios.