El BNG permite a Príncipe privatizar el servicio de atención de la Casa das Palabras
VIGO
Los concejales nacionalistas respaldaron en la comisión de gobierno de ayer la propuesta del socialista Carlos Príncipe para privatizar el servicio de atención al público de la Casa das Palabras. La iniciativa fue contestada por los otros tres concejales del PSOE que forman parte de este organismo (Lilian Álvarez, Delfín Fernández y Belén Sío), quienes al final abandonaron la reunión para no votar este punto del orden del día. De esta manera fue aprobadA por el propio Príncipe junto con los ediles del Bloque Xabier Toba, Xoaquín de Acosta y Amador Fernández. El expediente de contratación se tramita por vía de urgencia a fin de que pueda estar resuelto antes del 25 de abril, fecha prevista para la inauguración de la Casa das Palabras. Por este motivo las empresas interesadas dispondrán sólo de ocho días para presentar ofertas.La finalidad es que sean empleados privados los que se encarguen de atender al público en el futuro museo. El contrato abarca un período extraño, desde finales de abril de este año a agosto del 2004 por un montante máximo de 235.000 euros. Para entonces se prevé un contrato a más largo plazo, aunque todo dependerá del gobierno municipal que salga de las elecciones de mayo próximo. Debate presupuestario Antes de que se llegara a la solución mencionada Príncipe se enfrentó con sus todavía compañeros de grupo. El ex dirigente socialista aseguró ser objeto de una persecución. Muy al contrario, los ediles del PSOE están convencidos de que existía un pacto previo de Príncipe con el Bloque, cuyas buenas relaciones de los últimos tiempos salen a flote cada pocos días. El argumento formal para esta nueva privatización es que no existe partida en el capítulo de personal para contrataciones destinadas a la Casa das Palabras. En el grupo socialista aseguran que Príncipe se había comprometido a la apertura del museo con empleados en activo. En el último año la sucesión de privatizaciones ha provocado numerosas polémicas con la oposición y los sindicatos.