Las flotas de Arcade, Redondela, Vigo, Moaña, Cangas, A Guarda y Baiona capturan pulpo, almeja y congrio Hoy llegan a los mercados y puestos de pescados los primeros ejemplares
17 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Cerca de 140 embarcaciones, hasta 160 según las fuentes consultadas, de las cofradías de Arcade, Redondela, Vigo, Moaña, Cangas, Baiona y A Guarda, salieron ayer a faenar tras más de cien días de veda decretada por la incidencia de la marea negra en las Rías Baixas. La autorización para el uso de las nasas y del palangre de fondo, entre otras artes fijas, supuso, la vuelta al trabajo de cientos de personas en las cofradías y la aparición esta mañana en los puertos de los primeros ejemplares de pulpo o congrio, que hoy se venderán en los puestos de venta de las plazas de abastos, los supermercados e hipermercados del área metropolitana de Vigo. De las cofradías del fondo de la Ría salieron a trabajar alrededor de 110, mientras que de Baiona y de A Guarda, que pudieron faenar en aguas hasta las seis millas de la costa, partieron de sus respectivos puertos base un total de 36 unidades. Estas se dedican principalmente al pulpo. Las expectativas eran buenas por parte de los marineros (capturaron 440 kilos del grande) y las ventas se realizaron por la tarde en la lonja de Meira. El precio del pulpo grande fue de casi 8 euros por kilo.En Redondela, aunque ya viene siendo habitual desde la apertura de la veda gradual a medios de febrero, se capturaron mayormente chocos, en torno a una tonelada, que fueron subastados en Meira. Además, fueron capturados los primeros ejemplares de congrio, además de centollas, nécoras y otros crustáceos.El primer día tras desaparecer el decreto que prohibía la pesca en aguas exteriores hasta las seis millas, fue meteorológicamente bueno, y sólo soplaba una ligera brisa del este. No había mar de fondo y las largadas y recogidas fueron en conjunto bastante buenas. El marisqueo, por su parte, también tuvo una jornada buena, ya que en Baiona al menos se recogieron varios cientos de kilos de croque y de almeja fina, que fueron también vendidos en Meira como suele ser habitual.Con todo, los marineros se quejaban ayer del escaso margen de tiempo ofrecido por el Ministerio de Agricultura y Pesca para reiniciar la actividad e incluso desde las Rías Baixas se apoyaban las reivindicaciones de sus colegas del norte, a los que el ministerio ha obligado a salir a faenar, mientras que el colectivo prefirió seguir amarrado a puerto.Además, los despachos de las embarcaciones se realizaron con bastante retraso según explicaron algunos patrones, porque a pesar de tener la orden del Boletín Oficial del Estado, en las Capitanías no tenían constancia oficial de la autorización y tuvieron que despachar a primera hora con as autoridades de Madrid.