El PSOE cierra una lista que equilibra el poder de Mariño, Blanco y Touriño

C. Punzón / D. Pérez VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

El papel del número dos, Miguel Barros, será clave para dirigir la línea política del grupo Repiten las ediles Sío y Lilian Álvarez y se incorpora como fichaje «in extremis» María Xosé Porteiro

13 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?l PSOE cerró ayer su candidatura para las municipales de Vigo. La lista presenta un claro equilibrio de poderes que se reparten entre el aspirante a la alcaldía y las direcciones del partido en Madrid y Santiago. Ventura Pérez Mariño ha situado en puestos de privilegio, el tres y el cuatro, a dos personas de su máxima confianza: la abogada María Luisa Graña y el economista José Carlos Arias. José Blanco, que ha participado activamente en el proceso de elaboración, apadrinó la entrada de Miguel Barros como número dos y de la concejala Belén Sío en el ocho, según indicaron fuentes socialistas ayer por la tarde. La presencia de Barros, veterano militante, ex concejal y ex parlamentario autonómico, refuerza el peso orgánico del partido y su papel se antoja clave.Touriño, además de hacer una apuesta con el propio candidato, ha sido determinante para situar entre los diez primeros a Xulio Calviño (que irá en el cinco o el seis y, en cualquier caso, es buen amigo de Mariño) y a Lilian Álvarez.María Luisa Graña, secretaria general de la Autoridad Portuaria, ocupa el privilegiado tercer lugar apadrinada por Mariño. Se afilió al partido el pasado mes de agosto y es abogada. En el cuarto lugar se sitúa el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo José Carlos Arias. Independiente, también entra de la mano del cabeza de lista.Una de las sorpresas ha sido el fichaje in extremis de María Xosé Porteiro, para la que se reserva un lugar con posibilidades. La ex diputada autonómica aspira a volver al Concello (donde inició su carrera política como concejala de Muller y de Cultura). Se enfrentó sin éxito a Carlos Príncipe en unas primarias para la alcaldía, en 1998. El año pasado acudió junto a Miguel Barros y los concejales críticos a una reunión en Madrid con José Blanco. Aquella cita fue clave para el desarrollo de los acontecimientos vividos en los últimos meses. En el octavo lugar entraría el abogado y urbanista Mauricio Ruiz, hombre de confianza de Mariño.