?ay fecha y hora. ¿Saben quién solicitó cita en el lalinense domicilio de José Cuíña? Don José Barros, alcalde de O Porriño y uno de los más fieles escuderos del ex conselleiro. Quiere presentarle sus respetos y contarle lo mal que le van las cosas por su Ayuntamiento, donde, por cierto, al PP le quedan dos opciones. La una, cargarse a Barros como candidato y jugarse la alcaldía con Gonzalo Ordóñez como líder. La otra, perder la plaza y convertir a Ordóñez en llave (independiente) del futuro gobierno. La misma operación de A Estrada, ¿se acuerdan? Cruz de navajas Se están cociendo las listas y más de uno está a puntito de hervir de pura desolación. Me refiero al PP local, donde la susceptibilidad está, más que nunca, a flor de piel. Había alguno que era de los fijos y que, por obra y gracia de algún@ consejer@, cotiza a la baja. Los más dicen que es flor de un día y que la candidata hará lo que le dicte su conciencia, porque para eso el partido le ha dado carta verde. Pero los menos (y malvados) sostienen que la cosita está muy malita y que hasta que se haga pública la lista queda mucha herida (vieja y nueva) que curar. Pasito a pasito ?n el PSOE, hay quien le echa en cara al candidato vigués su falta de acción y presencia en determinados asuntos. Pero Ventura Pérez Mariño, fiel a si mismo y a sus creencias, no varía de actitud. Ayer mismo se reunió con la cúpula de UGT para escuchar y hablar. Todos coincidieron al subrayar las necesidades básicas de la ciudad. Y Mariño terminó solicitando el consenso de las grandes instituciones (Concello, Zona Franca y Puerto). Y es que es eso lo que vende: consenso. Los hay que dicen que el discurso no funciona. Pero no lo va a cambiar.