La marea negra ya ha causado pérdidas a más de 7.700 empresas de la provincia

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

La CEP afirma que la venta de pescado ha caído un 50% y que la crisis se ceba con la hostelería y el comercio La cancelación de reservas y el desabastecimiento afectan de lleno a los restaurantes

04 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La marea negra ya castiga tierra adentro y de una forma brutal. Al menos 7.734 empresas de la provincia han sufrido pérdidas en el mes de diciembre como consecuencia de los vertidos del Prestige , según una encuesta de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP). La crisis se ceba lógicamente con el sector pesquero, ya que «la venta de productos del mar ha descendido en porcentajes superiores al 50%, aun cuando estos no procedan de sus costas sino de caladeros más lejanos y no afectados», advierte la patronal. El panorama es desolador. Todas las empresas de la flota artesanal (804) han tenido que paralizar su actividad. Así mismo, buena parte de las firmas que trabajan en el sector extractivo (102 de 210) también han cerrado temporalmente sus puertas con pérdidas en las ventas de 48.000 euros diarios (8 millones de pesetas). La situación se extiende a 72 comercializadores de pescado fresco que afrontan el desabastecimiento, a 40 comercializadores de marisco que venden un 65% menos (cinco de ellos ha cerrado) y al transporte de pescado fresco y congelado. Pero de los datos recogidos entre treinta organizaciones empresariales justo antes de las Navidades (cuando remitía la luchaba contra el fuel en las bocas de las Rías Baixas) se desprende que el sector hostelero se ve afectado de una forma especialmente intensa. La mitad de las firmas que hay en la provincia, alrededor de 6.000, han tenido que cancelar reservas y afrontan problemas de abastecimiento de pescado y de mariscos. El caso de O Morrazo es paradigmático: 611 comercios e industrias, todas las del sector, dicen tener problemas de abastecimiento y caída de ventas. Las consecuencias del fuel que azota a la costa gallega se hacen notar entre medio centenar de empresas que se dedican al transporte discrecional de mercancías por carretera: las que llevan mejillón redujeron un 90% su actividad, las de suministros navales un 50% y las de paquetería un 20%. Los efectos indirectos llegan igualmente al sector maderero y de carpintería: 44 compañías han visto cómo disminuía su carga de trabajo y cómo se paralizaban cobros pendientes. También 50 firmas relacionadas con el medio ambiente arrastran esos mismos problemas.