Las ventas navideñas descendieron en un treinta por ciento este año como consecuencia de la catástrofe causada por el «Prestige», según informó ayer la Federación Provincial de Comercio de Pontevedra en una nota de prensa. En el comunicado, esta organización profesional llama la atención sobre el hecho de que una gran parte de los establecimientos comerciales de la provincia están concentrados en la zona costera. Para analizar la situación económica que atraviesa el sector, la organización pontevedresa ha aprobado en asamblea solicitar la celebración «urgente» de una reunión extraordinaria de la Federación Gallega de Comercio. En ella, se insistirá en la necesidad de demandar de las administraciones públicas, entidades bancarias y otros organismos todas las ayudas para que los comerciantes puedan subsanar los perjuicios ocasionados por el hundimiento del petrolero. Entre estas medidas, los empresarios proponen la concesión de subvenciones, aplazamiento de créditos, pólizas o hipotecas, o la reducción de cuotas de la Seguridad Social. La crisis de ventas en la campaña navideña tuvo también una especial repercusión en las empresas comercializadoras de pescado y marisco de Vigo. Al margen de la escasez del producto por la prohibición de mariscar y pescar en toda la costa gallega, las firmas del sector han constatado un efecto «paralizante» de la venta de pescado en toda España, similar al ocurrido con la carne de vacuno durante la peste de las vacas locas. La estimulación del mercado con campañas de márketing es una de las soluciones apuntadas por el sector para remontar esta caída del negocio.