Sin perder fuelle

Mónica Rodríguez PONTEAERAS

VIGO

MARTA G. BREA

Las gaitas artesanales que fabrican los hermanos Xosé Manuel y Alfonso Gil siguen siendo un punto de referencia en el mundo de la música

22 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque el tirón por el interés en la música folk generada por gaiteros como Carlos Núñez, Xosé Manuel Budiño o Mercedes Peón, entre otros, parece haberse estabilizado en los últimos años, los artesanos de gaitas de Ponteareas siguen trabajando con una amplia cartera de pedidos. Buen ejemplo de ello es el taller de los hermanos artesanos Xosé Manuel y Alfonso Gil que son un claro referente del arte en la creación de gaitas valorado además por numerosos gaiteros. Una de las gaitas de los hermanos Gil puede rondar los 900 euros. En este momento trabajan en una gaita que entregarán al famoso grupo escocés Capercaille. Budiño es otro de los que forman parte del elenco de artistas que confían en las manos de estos artesanos. Xosé Manuel Gil explica que hace poco le entregaron unos punteros y recuerda además una gaita «muy personal» realizada para él el pasado año que figura en la contraportada de su último disco. Actualmente están obteniendo medidas para realizar una réplica de una gaita del siglo XIX. Carlos Núñez grabó dos temas con la original que figuran en sus dos últimos discos y para él intentarán reproducir una copia exacta. La gaita fue construida por Manuel de Villanueva, de Poio, maestro a su vez de Perfecto Feijóo. Enseñanza Pero uno de los proyectos que más atrae a Xosé Manuel Gil es la enseñanza de gaita, tarea que lleva a cabo en el Círculo Recreativo Cultural de O Porriño. Los cursos han tenido una buena acogida y a través de los mismos se intentará crear una Banda de Gaitas . Según explica el artesano ponteareano el perfil de los alumnos es el de personas mayores de 30 años, con muchas ganas de aprender y con un destacado interés por este instrumento. En la actualidad existen dos grupos que reciben clases los lunes de 8.30 a 10.30 y que se dividen en un primer grupo de iniciación y otro de perfeccionamiento. En el primero de ellos, con una duración de entre 6 y 8 meses dependiendo de la evolución de los alumnos, las enseñanzas se centran en la flauta. Una vez llegados al segundo nivel comenzarán los estudios de gaita a base de cifrados en la misma partitura. Esto será, previsiblemente, a partir del próximo enero.