El mando del remolcador chino, con una amplia experiencia en rescates peligrosos, opina que la carga que llevaba el «Prestige» era petróleo y que se hundirá en el mar
20 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El remolcador De Da (que en chino significa grande), partió ayer a las cinco de la tarde del puerto de Vigo con destino a Holanda. Antes, el capitán del barco que remolcó al carguero Prestige hasta que se partió en dos, Chen He Ming, contaba la experiencia y sus impresiones sobre la tragedia acompañado por otro de los tripulantes de la nave y el responsable de la consignataria local, Marítima Consiflet. -¿Por qué no trataron de remolcar el barco hacia mar adentro en vez de acercarlo al sur de las costas gallegas? -Nosotros hicimos lo que nos ordenaba el Jefe de Seguridad, representante de la compañía holandesa Smith, que iba dirigiendo la operación desde el remolcador Ría de Vigo. -¿Y piensa que sus órdenes eran las correctas? ¿Usted, basándose en su propia experiencia, hubiera hecho lo mismo? -Sí. Ellos saben bien lo que hacen. Desde que enganchamos el barco, el lunes por la tarde, estuvimos toda la noche arrastrándolo por su proa hacia alta mar, pero cuando se partió, giró rumbo al oeste, y entonces nosotros ya no podíamos hacer nada más. -¿Cuántos años de experiencia tiene como capitán? -Llevo quince años navegando, y seis meses en el De Da. -¿Había participado anteriormente en un rescate como éste? -Muchas veces, y con barcos mucho más grandes. Al lado de ellos, el Prestige es pequeño. -¿A la deriva con una carga tan peligrosa? -Sí, en varias ocasiones. -Ya que ha visto más casos parecidos, ¿le parece gasoil la carga que ha soltado el Prestige, o podría ser otro tipo de combustible? -A mí me parece que es crudo. Petróleo. Pero sea lo que sea, pienso que a la distancia y sobre todo, a la profundidad en la que se ha ido a pique, la carga nunca llegará a la costa de Galicia, sino que se hundirá en el fondo del mar para siempre. -¿Cómo vivieron la operación? ¿Fue especialmente arriesgada? -Fue bastante peligrosa, pero estamos acostumbrados a operaciones así. Es nuestro trabajo. Y yo disfruto con él. Cuando todos los barcos vuelven a tierra porque hay peligro, es cuando nosotros salimos al mar.