El alcalde vigués expresó ayer su malestar al vecino de Marqués de Valterra que lleva varios meses manifestándose en la plaza del Concello para que urbanicen su calle
14 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Lejanos quedan aquellos tiempos en los que el alcalde encabezaba en la calle las protestas estudiantiles contra Vitrasa. Al Lois Castrillo de la cuarentena reconvertido en alcalde no le agrada que vecinos de la ciudad que gestiona le atosiguen con protestas. Y, sobre todo, que semana tras semana perserveren. Fernando Fernández lleva casi un año compareciendo los jueves en la Gerencia de Urbanismo (día en que se reúne el consello) y en el salón municipal los días de pleno. Portando su pancarta, reclama la urbanización del tramo de Marqués de Valterra donde reside, y que se elimine un talud de tierra que deja al alcance de cualquiera el balcón del primer piso en el que habita con su familia. Al salir de la Gerencia Castrillo le dirigió al díscolo vecino un mensaje diáfano: «Mentras vostede siga protestando non lle recibo». Y es que Fernando Fernández Romero combina su actitud reivindicativa con los métodos tradicionales. Ha hablado con varios concejales, Toba incluido, y semana tras semana solicita una entrevista con el alcalde. Asegura que son nueve las peticiones sin recibir respuesta que acumula. Y a juzgar por lo que ayer le dijo al alcalde la reunión está cada vez más lejana. La receta de Lois Castrillo no es universal; es una medicina que aplica a las protestas individuales, pero si la protagonizan cientos de vecinos de inmediato son recibidos en la alcaldía. Por citar un ejemplo cercano, ahí están los de Beade. Cortaron el tráfico, al poco intervinieron ante el pleno y el asunto tiene vistos de solución. Fernández, para su desgracia, protesta solo.