La ciudad se libró de las habituales inundaciones pero el mal tiempo provocó hasta diez accidentes en la autovía a O Porriño, el puente de Rande y el centro urbano
12 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El agua cayó con intensidad No diluvió ayer, pero tampoco estuvo muy lejos en algunos momentos. A mediodía cayeron en el centro de Vigo casi doce litros por metro cuadrado y para hoy se esperan precipitaciones importantes que se prolongarán durante toda la jornada. Accidentes en la periferia viguesa Como cada jornada lluviosa, la autovía y el puente de Rande volvieron a ser la trágica referencia de tráfico. Entre Vigo y O Porriño se registraron media docena de accidentes. Los dos más importantes, aunque ninguno con daños personales graves, sucedieron durante la mañana en los kilómetros 665 y 666. En el puente de Rande, dos turismos que colisionaron cuando circulaban en dirección a Vigo provocaron retenciones de casi un kilómetro en el mismo sentido, aunque tampoco en este incidente hubo que lamentar daños personales. A las seis de la tarde, un camión y un turismo chocaron en el acceso a Peinador, provocando retenciones en la calzada, pero sin que las asistencias médicas tuvieran que actuar. En el casco urbano, un Citroën ZX se empotró contra un poste de luz tras salirse de la calzada en Coruxo. Y frente a la comisaría de López Mora, otro choque entre dos coches provocó a mediodía importantes retenciones de circulación. El único accidente con heridos leves contabilizado por la jefatura de la policía local fue el que tuvo lugar en la avenida de Galicia, a la altura del número 101, donde se vieron implicados dos vehículos y donde otras tantas personas resultaron heridas, ninguna de ellas grave. Los bomberos, a cien por hora Aunque ninguno de los sucesos resultó trascendental, sí que tuvieron un día movido los efectivos del cuerpo de bomberos de Vigo. Por la mañana, varias llamadas por inundaciones en bajos y locales comerciales obligaron a realizar intervenciones de menor importancia. La más grave, donde fue preciso achicar agua con sistemas de bombeo, fue en el Couto de San Honorato.