El responsable de la gestión económica municipal se mostraba ayer entusiasmado por mantener las inversiones propias en un nivel aceptable, concretamente en 18,5 de los 170 millones del presupuesto. Se trata del dinero que realmente el Concello decide a qué destinar; el resto, de una u otra manera, está comprometido antes de empezar (salarios, gastos corrientes, amortización de deuda, etcétera). Dos de las partidas consumen una parte importe de estas inversiones. Se trata de los casi dos millones destinados a concluir la Casa das Palabras, el museo que se construye en Samil y que será inaugurado en la primavera. El otro museo, el Marco, recibirá casi un millón en mejoras que no estaban previstas en el proyecto financiado por la Unión Europea. Ambas provocaron debates en el seno del gobierno, al considerar algunos concejales que Carlos Príncipe conseguía excesivos fondos. La urbanización de Barreiro también utilizará una cantidad sustancial (833.000 euros), con lo que parcela quedará lista para abordar las infraestructuras prometidas, aunque el asunto queda en manos de la próxima corporación. Una demanda de los bomberos, la compra de un nuevo coche escalera (600.000 euros), será atendida igualmente en los próximos meses. Además de las mencionadas en esta misma página el resto de las principales inversiones son las siguientes: regeneración del litoral, 219.000 euros; musealización del yacimiento de Toralla, en Samil, 558.000; polideportivo de Bouzas, 781.000; alumbrado público en los barrios, 98.000 y plan de calidade turística, 75.000 euros.